jueves, 5 de mayo de 2016

Café: crece la guerra de las cápsulas

El negocio se nutre mitad con la venta para el hogar y mitad a los bares. Martín Cabrales cuenta que el segmento alta gama es apenas 5% del mercado de café y que hay lugar para todos.

En cuanto se enteró de que la licencia de las cápsulas de Nestlé para su café de alta gama Nespresso se había vencido, Martín Cabrales puso proa al proyecto. Hoy ya es una realidad en la Argentina, con ventas récord de las cápsulas compatibles con las máquinas de Nespresso en el hipermercado Jumbo, que en breve también se extenderá a las cadenas Coto y Carrefour. La estrategia de Cabrales fue diseñada con cuidado. Después de todo, se trata de una batalla del tipo David contra Goliat. Cabrales, una empresa familiar con partida de nacimiento en Mar del Plata, es la líder en el país del café tostado, mientras que La Virginia, también familiar y oriunda de Rosario, es la número uno en café torrado.

El negocio se nutre mitad con la venta para el hogar y mitad a los bares. Martín Cabrales cuenta que el segmento alta gama es apenas 5% del mercado de café y que hay lugar para todos. En la Argentina de los últimos años, con la aparición de los jugos de fruta y los cereales en el desayuno, el consumo de café per cápita se desbarrancó de los 2 kilos a los 900 gramos actuales por persona y por año. En Brasil se consumen 4 kilos, y ni hablar de Finlandia, donde llega a los 16 kilos. Con intención de recuperar lo perdido, Cabrales inventó primero la marca Espressarte para su café tostado, invitando a Marta Minujín a diseñar los envases. De esa manera, fue instalando el nombre para las cápsulas compatibles con Nespresso.
Para el proyecto se asoció a la italiana Caffitaly. Al grano de café lo compran en Colombia y Brasil. De allí va para Italia donde Caffitaly elabora tres blends: Dimattina, Deciso y Passionato, a los que se agrega ahora la versión descafeinada. Y luego se la importa a la Argentina con un packaging muy parecido al de las capsulas originales de Nestlé. La diferencia está en el precio, en el lugar de venta y en la variedad: las de Cabrales salen 20% menos y se ofrecen en los súper. Nespresso, en tiendas exclusivas con variedades para todos los gustos. La pelea es por un segmento en alza. Por lo pronto, ya hay en el país un parque de 300.000 cafeteras Nespresso. Cabrales piensa dar ahora el salto a Brasil y para eso dice disponer de la máquina que elabora las cápsulas.

Fuente: IECO