martes, 9 de octubre de 2012

La estrategia de pagarle al comprador

Los sitios sociales de compras han decidido pagar a los usuarios que suban links recomendados a sus perfiles de redes sociales y aumenten el tráfico web. Los twitts, estados de Facebook o pins de Pinterest podrán ser, a partir de ahora, publicidad encubierta.

Es el sueño de cualquiera que las incontables horas que diariamente se pasan en las redes sociales puedan monetizarse. Algunos, como Julie Medeiros, lo cumplieron: su gusto en moda le permite ganarse más de US$ 50 al mes posteando links a sitios de compras en su perfil de redes sociales.
Aunque Medeiros no se dedica a la moda en la vida real –trabaja en una agencia de RRHH en Manhattan- sí pudo aprovechar la tendencia de sitios sociales de compras de pagar a los compradores para que aumenten su tráfico posteando enlaces a productos que adoraron.

Es una práctica casi cotidiana comprar críticas o recomendaciones en blogs o sitios especializados de restaurantes y otros sitios. Pero también puede hacerse con los productos. El auge de las redes sociales ha creado una nueva categoría, el marketing ciudadano, y lo ha llevado al extremo: cualquier twitt, estado de Facebook o imagen de Pinterest puede ser una promoción encubierta.

Los sitios de compras son honestos sobre esta política, sin embargo, y admiten que los lectores no esperan que las recomendaciones sean objetivas. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos dice que estás prácticas no son del todo transparentes y que la línea entre una recomendación genuina y una publicidad encubierta de producto puede ser borrosa. Lo que dicen es que, básicamente, las empresas están convirtiendo el “boca a boca” en una oportunidad para aumentar sus márgenes. Si están siendo compensados, entonces debería hacerse explicito en la nota.

En las redes sociales los usuarios pueden armar sus propias listas de productos especiales, comentarlos y compartirlos con otros. No venden nada pero sí pueden hacer dinero de esos sitios. Uno de ellos, Beso, lanzará un programa para hacerlo oficial. Otros sitios y aplicaciones, como Fancy y Pose, también crearon programas similares. Es muy pronto para medir la eficacia de esta herramienta pero los expertos en marketing web están seguros que otros programas como estos aparecerán en el futuro cercano.

¿Cómo funcionará? Los sitios sociales de compras recibirán el pago de los retailers y luego lo depositarán en las cuentas de los usuarios que muestren más actividad y que transfieran más tráfico. Se quedan, por supuesto, con un porcentaje. Beso, por ejemplo, paga 14 centavos por click pero otras compañías solo pagan cuando se puede asociar a una compra.

La Comisión Federal de Comercio lanzó lineamientos en 2009 sobre el comportamiento de bloggers y empresas: siempre se debe anunciar cuando la crítica ha sido paga. Recientemente los lineamientos fueron actualizados para incluir esta clase de publicidad encubierta. Los twitts patrocionados, por ejemplo, deberán incluir el hashtag “#ad”. Sin embargo, no hay consenso todavía sobre el tema: algunos dicen que no se puede tratar a un twitt de la misma manera que un post de blog o un estado en un grupo de Facebook. Después de todo, no se trata de opiniones en su mayoría sino de links que pueden llegar a interesar a los seguidores de la persona en cuestión.

Mientras tanto, los usuarios que se han suscripto al programa piloto, están cosechando los frutos de su trabajo. US$ 50 al mes por hacer algo que harían gratis no es un mal negocio, después de todo.

Fuente: www.mercado.com.ar