miércoles, 26 de octubre de 2011

Esperan un nuevo repunte del consumo en lo que resta del año

De la mano de los aumentos salariales negociados en paritarias y de la inyección de fondos del Gobierno mediante jubilaciones y planes sociales, los supermercados y los fabricantes de alimentos pronostican una nueva suba del consumo en lo que resta del año. De acuerdo con un relevamiento privado, el primer semestre de 2011 cerró con un aumento del 2,9% en volumen de ventas de alimentos, bebidas, artículos de tocador y limpieza, respecto del mismo período del año pasado, y para la segunda mitad del año la proyección que manejan en el sector es que la demanda crecerá el 4%.

Los datos se desprenden de un estudio elaborado por la consultora W sobre la base del relevamiento de CCR, que fue presentado ayer en las jornadas organizadas por la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) en La Rural.

Lejos parecen haber quedado los tiempos en que la inminencia de un proceso electoral generaba un alto grado de incertidumbre entre los hombres de negocios, y ahora son mayoría los que pronostican una aceleración de sus ventas a medida que se acerca la fecha de los comicios. Su visión se basa en algunos datos concretos, como la evolución que tuvo la demanda de los productos de la canasta básica en la primera mitad del año. Según CCR, el primer semestre del año cerró con una suba del 2,1% en las ventas de alimentos, lo que implica una marcada desaceleración con respecto al 4,9% con que había terminado 2010. Sin embargo, la tendencia se volvió a revertir en el segundo trimestre del año, que registró un repunte del 3,9% en el consumo, que se sintió con más fuerza en junio.

"En abril y mayo, había sonado una señal de alarma, básicamente porque no habían llegado los aumentos de salarios a los bolsillos de la mayoría de los trabajadores y la demanda parecía que estaba estancándose. Pero a partir de junio se produjo una reactivación muy grande, que creemos que se mantendrá en el segundo semestre del año, no sólo por las paritarias del sector privado, sino también gracias a medidas pro consumo que impulsa el Gobierno, como el aumento de las jubilaciones y de la asignación universal por hijo", destacó Guillermo Oliveto, director de la consultora W.

Oliveto no relativizó el impacto de la inflación en los niveles de consumo, pero sostuvo que su efecto se ve compensado no sólo por los aumentos de salarios que obtienen los segmentos sindicalizados -que, en promedio, le están ganando la carrera a la inflación minorista- sino también por el crecimiento de la economía. "El crecimiento de la actividad hace que aun los sectores de la economía informal puedan indexar sus tarifas acompañando la mayor demanda", explicó el consultor.

La sensación de que la segunda mitad del año será mejor en materia de consumo es compartida por la mayoría de los empresarios del rubro, que apuestan a una aceleración de sus ventas. En promedio, las principales cadenas de supermercados esperan cerrar el año con un crecimiento del 30% en su facturación, como producto de la combinación de mayor demanda, inflación y un cambio de mix en los productos que comercializan (con un alza en las ventas de las marcas más caras).

Estados de ánimo

"En el consumo hay un componente subjetivo muy grande, y más que los datos duros, lo que termina pesando en la evolución de la demanda son los estados de ánimo. En este sentido, no hay dudas de que la situación argentina es muy positiva", explicó Julio Viola, presidente de la bodega neuquina Bodega del Fin del Mundo, que confía en cerrar el actual ejercicio con una facturación de $ 160 millones y un crecimiento del 25 por ciento.

Por su parte, Procter & Gamble proyecta para los próximos meses un crecimiento sostenido en sus ventas. "Por ahora, no se ve ningún efecto de las elecciones y creemos que nuestras ventas en volumen seguirán creciendo a una tasa de entre el 5 y el 6 por ciento", explicó Fernando del Carril, CEO de la multinacional en la Argentina.

En el caso específico de la carne vacuna, las perspectivas no son tan positivas, aunque en el sector reconocen un repunte de la demanda en los hogares de menores ingresos. "Como producto del fuerte encarecimiento de la materia prima, la industria frigorífica viene muy golpeada, pero la buena noticia es que vemos una recuperación de las ventas en la base de la pirámide. Todos los aumentos en los ingresos que reciben los hogares de menores ingresos se vuelcan inmediatamente al consumo de alimentos", reconocieron en el frigorífico Quickfood.

Fuente: www.lanacion.com