viernes, 10 de junio de 2011

Cadenas gastronómicas: llegan marcas extranjeras y del interior

Wendy´s y Pizza Hut regresan, Subway se expande al igual que las locales Mostaza y Grido. ¿Hay mercado para todos?

El negocio de la gastronomía está sacudido por la ofensiva de marcas internacionales de comidas y cafeterías, el llamativo desembarco en Buenos Aires de grandes cadenas del interior del país y el desarrollo de nuevos sellos, que intentan sumarse a una movida que se inició hace dos años y que se expande a paso muy veloz.

Al respecto, en los últimos días hubo varios anuncios. Tras retirarse de la Argentina a fines de los 90, Wendy’s y Pizza Hut tienen previsto retornar al mercado local de la mano del fondo de inversión D&G, controlante de Havanna. El mismo grupo, además, estudia la posibilidad de traer a KFC (Kentucky Fried Chicken). Por otro lado, el grupo mexicano Alsea (socio de Burger King y Starbucks en el país) hará lo propio con PFChang’s China China Bistró. Pero la mayoría de las cadenas extranjeras tienen planes de expansión.

Las cadenas locales tienen planes parecidos. En distintos rubros, la cadena de heladerías cordobesa Grido (ya posee más de 1.000 locales), Mostaza, Beto’s, Junior B, Almacén de Pizzas y Tucson, entre otros, salieron a escena y no están dispuestos a resignarse a ser actores de reparto.

En el segmento del fast food se destaca el crecimiento de la marca norteamericana Subway, que compite con McDonald’s y Burger King. En la Argentina, la cadena ya tiene 20 locales, una cifra que estiman duplicar en 2011. “Creemos que podemos llegar a tener 200 locales, o más”, dijo a iEco Sergio Binello, uno de los gerentes de Desarrollo de Subway en el país. El objetivo, de concretarse, sería ponerse a la par de los 190 locales que tiene McDonald’s, manejada por Arcos Dorados, y muy por encima de los 53 Burger King.

Hay preguntas obvias. ¿Hay mercado para todos? ¿No son proyecciones muy ambiciosas? Para Binello, no. “El negocio está en expansión y hay mercado para nosotros y para otros competidores”, dice el ejecutivo. Sobre este punto, las cadenas argentinas se muestran igual de optimistas.

“En 2010 crecimos un 70% en facturación y sumamos 8 nuevas sucursales”, asegura Jimena Becerra, gerente comercial de Mostaza, una cadena que tiene previsto cerrar 2011 con 60 locales. En el otro extremo del consumo, el ABC1, aparecen dos nuevos jugadores. Tucson, la cadena de parrillas de estilo norteamericano (lo que demuestra que hay público para todo) ya cuenta con 8 locales y tiene previsto expandirse al interior del país. Y Almacén de Pizzas, enfocadas en la pizzería gourmet, que suma 10 negocios en el país y exportó otros 3 a España. “Ya tenemos un local en El Salvador, estamos cerrando otra operación en el exterior y estamos seleccionando operadores para el interior del país”, revela Máximo García Canteli, de Tucson.

No todo es optimismo. El propio Canteli observa que la expansión de los fast food y las cadenas gastronómicas está sujeta a los vaivenes económicos. “En tiempos adversos, las cadenas (del exterior) se quedan a pérdida o se van, pero mientras están producen una distorsión en la oferta y los precios de los locales, que le generan problemas a los operadores locales”, señala el empresario.

Con respecto al auge de las cadenas, Santiago Ríos, director gerente de Almacén de Pizzas, sostiene que la expansión es una cuestión de necesidad para enfrentar los problemas de la inflación y la reducción de los márgenes de ganancia. “Cuando los costos no se pueden trasladar, estás obligado a crecer para mantener la facturación”, resumió.

La reconversión de las heladerías (oferta todo el año, cafeterías, entre otras cosas) tuvo un jugador destacado: Grido. Luego de desembarcar en Buenos Aires, el coloso cordobés tiene previsto sumar este año 100 locales a su cadena, con lo que se convirtió en el “rey del helado”. Orientada al consumo premium, Freddo (del grupo Pegasus) estima que sumará a sus 91 locales entre 10 y 15 nuevos.

La tendencia también se verifica en el segmento de las cafeterías gourmet. Desde que llegó, en 2008, la norteamericana Starbucks inauguró 32 locales, introdujo la modalidad take away , lo que impulsó el crecimiento de cadenas locales, como Havanna, Bonafide, Balcarce y Café Martínez.

Y así será en pocos días cuando comience su despliegue Voogie, que buscará hacerle frente a Starbucks con el mismo formato. Detrás de esta marca está un chileno radicado en la Argentina, Jorge García Puigrredón, quien en sólo seis años convirtió su empresa Central de Café en el principal proveedor de la industria. Con el respaldo de vender 28.000 cafés diarios, ahora se le anima al terreno de las cafeterías. “Vamos a competirle a Starbucks, con precios más bajos”, proclama y agrega: “En 30 días abrimos el primer local en el interior y de ahí en más, 3 locales por mes”, asegura el empresario.

Lo de comenzar en el interior no parece casual. Las cadenas nacionales aprovechan su mejor logística para posicionarse antes en las principales ciudades del interior. “Hay una gran demanda de fast food en provincias que no tienen esas propuestas, lo que representa para nosotros una oportunidad de mercado muy interesante”, asegura Jimena Becerra gerente Comercial de Mostaza.

Esa es la fórmula que usó la cordobesa Beto´s, que tiene hoy 12 de sus 54 locales en la Capital, precisamente en shoppings, pero ya establecieron un nuevo modelo a la calle con el que esperan triplicar su presencia en poco tiempo.

Por Andrés Mazzeo ESPECIAL PARA CLARIN