martes, 31 de mayo de 2011

Envasado en pomo, el dulce de leche llega a los kioscos

Una pyme comenzó a comercializar el producto en un envase innovador con la marca Don Numo. La empresa también vende pochoclos sin grasa, alfajores y helados

Un clásico argentino estrena nuevo envase: el dulce de leche ahora viene en pomo y se vende en los kioscos. La idea fue de una pyme, que decidió comercializar el producto en un envase de 200 gramos, similar al de un dentífrico. “Es un nicho que no estaba explotado y la idea es que el dulce de leche pueda ser consumido en la oficina. Nuestro dulce de leche fue desarrollado por un método de proceso continuo, a partir de leche en polvo, lo que da un producto más homogéneo. Los componentes y la consistencia son los mismos”, explica Carlos Arcusín, socio de la empresa Nutrisol, que fabrica el producto en su planta de José León Suárez. “Está pensado para moderados, porque con el pomo se dosifica menos. Para el que quiere comer a cucharadas soperas está el pote”, agrega el emprendedor. Cada pomo se vende a $ 4.

De profesión inventor, Carlos Arcusín fundó Nutrisol en 2005 con dos socios minoritarios. Su primer producto fue Pop XXI, el primer pochoclo sin grasa adicionada para microondas, que se vende en supermercados. Luego vinieron otros desarrollos: Nu3, leche en polvo con soja y helado de soja para heladerías artesanales. Hace un año, lanzaron sus alfajores marca Don Numo y su dulce de leche en pomo, con la misma marca, para el canal de kioscos. Actualmente, venden unos 50.000 pomos por mes en más de 4000 kioscos de Capital Federal y las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. “Somos una pyme chiquita, donde trabajan 16 personas. El el último año, nuestra facturación se duplicó”, cuenta Arcusín, que además es el inventor de la primer jeringa autodescartable, por la que recibió varios premios.

Ahora, están con nuevos desarrollos de productos para el canal de kioscos, entre ellos, un alfajor que competirá en el floreciente nicho de las golosinas saludables. “Somos una empresa en crecimiento e innovadora. El envase del dulce de lo desarrollamos nosotros. Es de aluminio, no plástico, como un pomo de pasta dentífrica –advierte–. Apuntamos a llegar con más productos, más que nada golosinas, a kioscos y negocios de cercanía”.

Por XIMENA CASAS Buenos Aires
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