jueves, 27 de mayo de 2010

Facebook pega un fuerte “volantazo” y modifica su política de privacidad

Facebook, la mayor red social del mundo basada en la web, con más de 400 millones de usuarios, de los cuales casi 10 millones están en la Argentina, se encuentra en el ojo de la tormenta, en el planeta y en nuestro país.

Las críticas son muy variadas: desde convertirse en el espacio para organizar ausencias masivas en las escuelas y en el trabajo, hasta ser el blanco predilecto de los creadores de virus informáticos.

Sin embargo, el principal eje sobre el cual apuntan gobiernos y usuarios es la privacidad de los datos de las personas que utilizan este servicio.

A tal punto llegaron los ataques en los últimos días que este miércoles Facebook anunció fuertes cambios en los niveles de acceso a esa información personal.

Mark Zuckerberg, fundador y CEO de la empresa, anunció en una conferencia las nuevas modificaciones dirigidas a “simplificar” la configuración de los perfiles. Durante su intervención, Zuckerberg resaltó los cambios introducidos en los últimos años y anunció tres nuevas opciones para los usuarios:

* Un control para comprobar las personas que pueden acceder al contenido de los perfiles.
* La reducción de “información básica” visible para todo el mundo.
* Un control para evitar compartir datos con aplicaciones o webs.

El control permitirá definir, incluso en forma retroactiva, el acceso a los contenidos por parte de sus dueños. Una nueva guía mostrará a los usuarios sobre el sistema así como tutoriales en video.

Además, se reducen las opciones que debe tomar un miembro de la red para decidir el nivel de apertura que da a sus contenidos, que pasó de 50 a menos de 15.

En el caso de las aplicaciones, se podrán bloquear todas en forma simultánea y se podrán eliminar aquellas que no se quieran utilizar o bien, desactivar la plataforma que las agrupa, lo que impedirá su uso.

Así, la red no compartirá la información que tiene del internauta con los autores de las aplicaciones. Los programas aceptados tendrán un acceso muy restringido y escaso a la información sobre sus usuarios.

¿Cuándo se implementarán los cambios? En los próximos días o semanas, según informó la empresa en este blog.

Según anunció Zuckerberg, con estas modificaciones “se completa” el modelo de privacidad de Facebook, cuya duración está prevista para “muchos años”.

“Cada vez que anunciamos un cambio tratamos de aprender de los errores pasados. Estamos lejos de la perfección, pero intentamos mejorar con todas nuestras fuerzas”, aseguró.

Origen y ¿comienzo del final?

El anuncio aparece como una respuesta a la propuesta de un grupo creciente de usuarios que amenazó con abandonar Facebook el 31 de mayo.

El panorama cambió con profundidad respecto a 2005, cuando Zuckerberg abrió un espacio donde los amigos puedan tener acceso a las fotografías, comentarios, números de teléfonos o direcciones. Pero la situación se desmadró cuando esta información empezó a compartirse con “amigos de amigos”, a estar al alcance de personas no deseadas y a aparecer en las búsquedas de Google.

El cuadro se distorsionó completamente cuando en forma simultánea comenzaron a aparecer en los perfiles personales de los usuarios publicidad y anuncios “dirigidos”.

El golpe, que puede llegar a ser decisivo, surgió a partir de una investigación del diario estadounidense The Wall Street Journal, que descubrió que Facebook y otros sitios revelaron datos secretos de sus usuarios a los anunciantes. El artículo también hizo referencia a MySpace, LiveJournal, Hi5, Xanga, Digg y Twitter.

Según el medio, cuando un internauta hace clic en una publicidad, su nombre y número de identificación llegan a las agencias de avisos. Por ese sistema reciben datos para formar perfiles de consumidores.

En diciembre pasado, la red social había resuelto modificar sus estándares de privacidad. Así permitió a los usuarios elegir la información que comparten con amigos, con amigos de amigos o con todos en cada uno de los distintos aspectos del perfil.

¿El resultado de esos cambios? 50 diferentes configuraciones, 170 opciones para decidir cómo y con quién compartir determinados datos.

Abierto para todos
Pero las críticas se enfocaron en la opción predeterminada del perfil, que brinda en forma automática toda la información al público, por lo que había que navegar los distintos controles y entender las alternativas de configuración para seleccionar lo contrario.

Zuckerberg explicó la medida en enero: “La gente realmente se ha acostumbrado no sólo a compartir más información y de distintos tipos, sino también a hacerlo más abiertamente con más personas”, sostuvo el joven CEO. “La norma social simplemente es algo que ha evolucionado. Entendemos que es nuestro rol en el sistema estar constantemente innovando y actualizando para reflejar lo que las normas sociales actuales son”, señaló.

Pero Facebook fue más allá: en abril una aplicación de la red recomendaba compartir los intereses personales en páginas públicas. Una función llamada “personalización instantánea” importaba de forma automática información personal de los perfiles a la página de música Pandora o a la de reseñas de usuarios Yelp.

Otro cambio obligaba a que algunos datos, como la formación académica de las personas, sus preferencias o su ciudad de residencia se vieran enlazados a páginas públicas relacionadas con esos temas. Fue la gota que colmó el vaso: Gobiernos europeos y el de los EE.UU. advirtieron que podrían tomar acciones al respecto.

Luego de la investigación de The Wall Street Journal, el propio Zuckerberg admitió haber “cometido errores” en el manejo de los datos. Pero la primera reacción del CEO de la firma, de apenas 26 años de edad, apuntó a los propios usuarios, quienes “no quieren una privacidad absoluta, no quieren secretismo. Quieren control sobre qué comparten y qué no”. Pero ante el incremento de las quejas y la convocatoria a una salida masiva de la red para el 31 de mayo (ver más adelante en esta nota), el ejecutivo anunció que cambiará la política de acceso a datos personales, a través de un artículo de su autoría.

“Nuestra intención era darles muchos controles por secciones, pero puede que eso no fuera lo que ustedes querían. Simplemente erramos el tiro”, escribió el directivo en una columna de opinión publicada en el diario The Washington Post. “La gente comprenderá que nuestras intenciones van en el buen camino y que sabemos responder a sus reacciones”, se esperanzó.

Rebelión en la red
Las medidas anunciadas por Zuckerberg (en la foto superior) buscan tapar el foco de incendio que creó un grupo de usuarios de Facebook, insatisfecho con las condiciones de privacidad de la red social y que convocaron a un “suicidio masivo”, una trágica figura utilizada para la eliminación de sus cuentas personales, para este 31 de mayo.

A través de la página web que tiene el lema “We’re quitting Facebook”, los promotores de la iniciativa señalan que si bien la red social brinda opciones para el manejo de la información personal, éstas no son justas y encima son difíciles de entender para el usuario promedio. “Pensamos que Facebook no tiene mucho respeto por ti o tu información”, señalan.

Aunque reconocen que si bien es muy difícil retirarse de una red social tan “adictiva” con Facebook, existen alternativas dependiendo de las necesidades de cada uno, como Twitter y Flickr.

Hasta el cierre de esta nota eran casi 20 mil los que mostraron su disposición para dejar la red social, una cifra pequeñísima comparada con los más de 400 millones.

Otro proyecto que crece con lentitud, aunque con la aureola de la bendición de algunos “geeks” y “techies”, se llama Diaspora. Sus impulsores tienen la intención de distribuir la totalidad del código fuente del proyecto como software libre. Así, los usuarios podrían crear sus propios servidores personales, denominados semillas, y controlar por completo la información que se comparte. Este esquema elimina la necesidad de disponer de un servidor central, como ocurre con Facebook.

Las medidas de Zuckerberg responden también a un dato revelado por la revista digital de análisis de tráfico en la web Searchengineland. La publicación señala que en Google aumentaron las búsquedas de métodos para destruir las cuentas de Facebook.

Otra señal de alerta
La última encuesta realizada por la firma de seguridad informática Sophos indica que el 60% de los usuarios de Facebook considera darse de baja de la red social, dadas sus preocupaciones respecto a la configuración de privacidad de la misma.

En tanto, un 16% de los encuestados afirma que ya dejaron de lado Facebook como resultado del inadecuado control sobre sus datos.

La encuesta muestra que la mayoría de las personas “están hartas” de la falta de control, que Facebook les da sobre sus propios datos. De hecho, una gran parte todavía no sabe cómo configurar sus opciones de privacidad en este espacio con seguridad y encuentran el sistema confuso.

Según Sophos, un éxodo masivo de Facebook parece poco probable, pero los miembros de la red están cada vez más interesados en saber exactamente quién puede ver sus datos.

En total fueron encuestadas 1.860 personas. Sophos eliminó de las estadísticas a 272 usuarios que dijeron que no eran miembros de Facebook, pero introdujo, separadamente, a 254 que afirmaron que ya habían dejado de utilizar Facebook debido a las preocupaciones sobre la privacidad.

Atención, regulador cerca
Facebook encarna la parte más conocida de un fenómeno que se dio en los últimos seis años, el de las redes sociales, donde más de 1.000 millones de usuarios intercambian videos, fotos o deseos de feliz cumpleaños.

Todos estos sitios dependen mucho de la voluntad de las personas para compartir información personal con una red cada vez mayor de amigos, ya sean aquellos que conocen en realidad o virtuales.

La disposición de los miembros a agregar contactos otorgó a los sitios un poderoso alcance global, al atraer a usuarios de 7 a 70 años, desde fanáticos del skate a inversores y, con ellos, una potencial gran vía de ingresos de publicidad focalizada.

Sin embargo, al mismo tiempo concentraron grandes cantidades de datos -números de teléfono y direcciones, cosas simples como lo que a las personas le gusta o le disgusta- en los servidores de un pequeño número de compañías.

Este crecimiento llamó la atención de los gobiernos en Europa, Norteamérica y Asia que mostraron preocupación por el potencial robo de datos, en el caso en que las identidades de las personas puedan ser duplicadas a cambio de dinero, o que se explote a niños por medio de Internet.

Las autoridades en la protección de datos de varios países mantuvieron una teleconferencia este mes para hablar sobre cómo trabajar en conjunto para proteger lo que ven como una erosión sostenida de la privacidad, y la Unión Europea también estudia el rol que puede desempeñar.

Aunque no puedan contener la ola de las redes sociales, los legisladores están analizando qué pueden hacer para limitar el rol de “Gran Hermano” de algunos sitios.

“No podemos esperar que los ciudadanos confíen en Europa si no defendemos seriamente el derecho a la privacidad”, indicó Vivian Reding, la comisaria europea a cargo de los medios y la sociedad de la información, en un discurso en enero.

“Facebook, MySpace o Twitter se han vuelto muy populares, particularmente entre los jóvenes. Sin embargo, los niños no siempre pueden evaluar todos los riesgos asociados con la exposición de datos personales”, advirtió la funcionaria al Parlamento Europeo.

En 2009 y nuevamente este año, Canadá cuestionó las opciones de privacidad y el uso de información personal para publicidad focalizada. Noruega también planteó quejas después de realizar un estudio sobre los términos y condiciones del sitio.

Deber para la casa
Si es usuario de Facebook y desea saber cuál es hoy su nivel de privacidad, puede consultar Profilewatch, que permite evaluar la protección de los datos.

Para ello, debe introducir la dirección del perfil de Facebook en una ventana y el programa analiza el grado de protección de los datos personales y publica los que son accesibles a terceros.

El programa otorga una puntuación, del uno al 10 en función de la menor o mayor protección de la información que tiene configurada la persona sobre la que se hace la consulta.

El sondeo va de un grado de máxima exposición, a mediano y “a salvo”. Como ejemplo del funcionamiento del sistema, el propio sitio hizo una prueba con Mark Zuckerberg. El resultado muestra que no toma ninguna precaución. El medidor le da un puntaje de 1,6 sobre 10.