sábado, 10 de abril de 2010

Cinco empresas manejan el 63% del negocio del calzado deportivo

La industria del calzado en general -y del deportivo en particular-, es uno de los sectores de la industria manufacturera nacional que más rápido se recompuso luego del abandono de la convertibilidad, alcanzando actualmente niveles de producción por encima de los registrados en 2000, y los mayores en los últimos 15 años, con una elevada utilización de la capacidad instalada.

De acuerdo con un estudio del sector publicado por la Consultora Claves ICSA, se trata de un mercado muy concentrado, en el que participan alrededor de 65 empresas pero donde sólo cinco (Adidas Argentina, Alpargatas Calzados, Nike Argentina, Unisol y VDA-Indular-RBK-Olympikus) se reparten las tres cuartas partes de los valores de venta.

Las diferencias entre las empresas que conforman el sector permiten identificar, en función de sus tamaños y estrategias competitivas, cuatro grupos estratégicos. Están las subsidiarias de marcas internacionales, las productoras regionales, las nacionales, y las importadoras y licenciatarias

Las empresas subsidiarias de marcas internacionales se caracterizan por ser firmas de trascendencia internacional que participan con estrategias globales, que luego adaptan a las condiciones propias de la región donde son aplicadas, estudiando las características y costumbres de los consumidores. En este grupo se ubican Adidas, Nike, Reebok y Puma. Esta última es la única de las mencionadas que posee unidad productiva local e importa una pequeña porción de lo que comercializa.

El nuevo escenario competitivo actual ha permitido el nacimiento de la categoría de empresas productoras locales regionales. “Se trata de empresas grandes y medianas con marcas propias regionales y licencias de marcas internacionales. Son básicamente empresas brasileñas que se han instalado y/o han comprado fábricas nacionales (como los casos de Alpargatas Calzado y Indular Manufacturas), alentadas por ventajas de costos locales, impositivas y la presión del Estado nacional para disminuir las importaciones”, explica Gonzalo Vázquez, director comercial de Claves.

El grupo de empresas pymes productoras nacionales está integrado por más de 30 empresas, unas pocas grandes y muchas medianas y pequeñas, la mayor parte de las cuales también importa. “Las principales características de estas empresas es que poseen marcas nacionales posicionadas en un renglón inferior al de marcas regionales e internacionales”, comenta Vázquez.

En algunos casos poseen experiencia y buena tecnología (vulcanizado) que les permiten producir a façón para grandes marcas. Entre ellas se destacan, por volumen y penetración en la cadena comercial, Flingday (John Foos) y Per Lui (Gaelle). Por envergadura, licencias de marcas internacionales y presencia muy importante en el negocio de retail de calzado, sobresalen Distrinando (Le Coc Sportif), GGM (Pony-Signia), Grimoldi (Merrell-Timberland-Cat), el Grupo Dabra (Lotto-S.Tacchini) y Sports Trends Argentina (Mitre).

Finalmente, el grupo de empresas importadoras y licenciatarias está compuesto por cerca de 20 empresas comerciales que importan más del 80% de la línea de productos que comercializan en el país. Manejan licencias de marcas internacionales seguidoras o con nicho en determinadas disciplinas deportivas.

Son empresas netamente comerciales con pequeña estructura y bajo soporte de marketing y publicidad. Entre las más importantes se pueden mencionar: American Distribution (Circa-Vision Street Wear), Claden (Avia-LA Gear), Fidia (Columbia-Geox-Mad Rock-Nexxt), Grupo Vieytes (Hi-Tec-Yonex), Halcry Tenis (Babolat), Ka Argentina (Kappa), Penalty Argentina, Winners Productos Deportivos (Wilson-Salomon), y World Sport (DC Shoes-Quiksilver).

Las razones del crecimiento

La recuperación acelerada del sector comenzó a partir de 2003, de la mano de la sustitución de importaciones y el aumento del consumo interno. Una serie de barreras para-arancelarias adoptadas por el Estado jugaron un papel fundamental en el desarrollo y la consolidación de la industria nacional y, aunque las importaciones siguieron creciendo, los productores locales se vieron amparados por la implementación de medidas como licencias no automáticas, Derechos de Importación Específicos Mínimos para importaciones extra Mercosur, controles aduaneros inteligentes y en tiempo real,

Por otro lado, la Afip exige los certificados de origen de todas las importaciones procedentes de China de los productos involucrados. Otra mecanismo que motivó la industria nacional fueron las aduanas especializadas, que implica que el calzado y sus partes pueden ingresar en plaza sólo por determinadas aduanas asignadas, como Ezeiza, Buenos Aires, Campana y Mar del Plata.

Además, El Ministerio de Industria y Turismo, monitorea detallada y minuciosamente los posibles desvíos de comercio de calzado hacia otros países del Sudeste Asiático, cuyos productos puedan ingresar a precios que reflejen condiciones de competencia desleal.

Esta situación determinó una fuerte puja entre empresas productoras locales e importadoras, sobre todo ante la inminencia de que el Estado estableciera “valores de referencia/criterio” antidumping para las importaciones de calzado deportivo.

“Para enfrentar este escenario, casi la totalidad de empresas importadoras cambiaron su estrategia e instalaron unidades productivas en el país. Fueron alentadas por las dificultades para ingresar sus productos a nuestro país -debido a la presión del Estado-, el mayor costo por la apreciación del real, la relativa competitividad de los salarios en la Argentina y las ventajas impositivas acordadas con distintos gobiernos provinciales”, explica el ejecutivo de Claves.

“Así, hoy la mayoría de las grandes marcas que operan en el mercado de calzado deportivo producen en el país, directamente o a través de “outsorcing”, por lo general productos de baja y media gama tecnológica, en tanto que importan los productos de alta tecnología”, Vázquez.

De este modo, las importaciones mantuvieron un alto nivel de influencia en el sector de calzado, particularmente en el deportivo, característica observada no sólo en la Argentina sino en todo el mundo, ya que es atribuible a la competitividad de países asiáticos (del total, un 41% proviene de China) y de Brasil (36%), entre otros.

En el período 2004/2009 las importaciones de calzado deportivo crecieron a una tasa acumulativa anual de 9% en volumen y 15% en valores, en tanto que el índice de participación de las mismas, en el consumo aparente (pares) fue, en promedio, del 47%.

Aunque a partir de 2005 los costos internos comenzaron a presionar los resultados y los balances mostraron performances más bajas, la rentabilidad del sector continuó siendo muy buena. Se puede estimar que en el período 2008/09 las empresas netamente comerciales subsidiarias y licenciatarias de marcas extranjeras con alto componente de producto importado operaron con rangos de rentabilidad promedio del 8% al 10%, mientras que las empresas productoras mostraron niveles de entre el 4 y el 6%.

Perspectivas

Según el informe de Claves, la situación del sector de calzado deportivo es buena y posee excelentes perspectivas, fundamentalmente por el crecimiento del mercado interno y el apalancamiento de otras industrias como la turística y de la moda. “Esto augura un sostenimiento productivo, por lo menos, en un horizonte de corto plazo y que se irá estabilizando hacia el mediano y largo plazo”, señala el informe.

Además, el estudio indica como las cinco tendencias estratégicas de esta industria, las siguientes:

1- Importante recuperación del consumo per capita

2- Profundización del modelo productor doméstico de sustitución de importaciones, con posibilidades de integración regional vía MERCOSUR

3- Fuerte preponderancia y expansión del segmento de tiempo libre/moda/urbano, donde la mujer y los adolescentes tienen un gran peso, junto con marcas ligadas a la moda y al guardarropa adolescente para combinar con jeans y deportes ligados al skate (como Converse, Pony, DC Shoes, Vans, Reef, John Foos)

4- Alta concentración de la oferta, situación que se mantendrá estable en el corto plazo, con la participación de las principales 5 empresas en el giro del negocio, con niveles de 63% en volumen y 73% en valores.

5- Promisoria expansión de la actividad outdoors (trecking, montañismo, sky) y consecuentemente, su guardarropa. Con la llegada de múltiples marcas al sector (Columbia, Hi-Tec, Salomón, Cat, Timberland, Merrell, Mad Rock), en calzado deportivo se pasó aproximadamente del 1% de participación en calzado outdoors, en 2007, a un 4% en 2009.

FUENTE: puntobiz.com.ar