domingo, 6 de septiembre de 2009

"Aspiramos a cambiar el mundo y creo que ya tuvimos algunos éxitos"


A poco de cumplir 40 años, Sheryl Sandberg tiene más motivos que la mayoría para sentir el peso de ese hito. Sus colegas de Facebook, donde es CEO, son todos jóvenes brillantes y su jefe, Mark Zuckerberg, tiene sólo 25. "Recuerdo cómo eran las cosas antes de Internet", dice

Sandberg de visita en la modesta sede central de la empresa en Soho Square, Londres. "Cuando decís eso en nuestras oficinas, todos te miran como diciendo: '¿Existían los autos?'" No es que Sandberg haya perdido el fuego de la juventud: despierta y vivaz, la ex ejecutiva de Google destila el entusiasmo evangélico que podría esperarse de alguien que dirige el principal sitio de redes sociales del mundo.

Aunque minimiza toda sugerencia de triunfalismo, no se anda con chiquitas a la hora de hablar de las ambiciones mundiales de la compañía de California. "Aspiramos a cambiar el mundo y creo que ya tuvimos algunos éxitos en eso", dice. "Tenemos aspiraciones muy grandes respecto de hacer del mundo un lugar más abierto y transparente. Definimos nuestros proyectos más de acuerdo con esa misión que con las aspiraciones de la compañía".

Facebook declara ser un paladín siglo XXI de los valores democráticos. Como su rival Twitter, tuvo un papel importante en la expresión del disenso político en Irán tras las polémicas elecciones de junio y, como resultado, ha sufrido interferencias intermitentes. Sin embargo, Sandberg destaca ejemplos más cercanos del poder de Facebook para conectar a las personas. Ella misma se reencontró con una compañera de la universidad cuando esta se contactó a través del sitio. "Encontrar a mi 'hermanita' de la facultad para mí fue muy fuerte. Ese es el tipo de cosa que nos hace tener grandes ambiciones".

Sandberg señala con entusiasmo que "el 50% de los usuarios vuelve al sitio todos los días. En la Internet para consumidores, nunca he visto u oído hablar de algo así". Pero el mundo de las redes sociales todavía está en pañales y los usuarios pueden ser volubles. El éxito de Twitter, el fenómeno del momento, implica un desafío. Se rumorea que Facebook trató de comprarlo por 500 millones de dólares. Cierto o no, hace dos semanas Facebook le echó el guante a otro posible rival cuando pagó 50 millones de dólares por FriendFeed. "Entendemos que no vamos a ser los únicos que hagan estas cosas", dice Sandberg.

Sandberg no está convencida de que las redes sociales sigan el patrón de "el ganador se lleva todo" que ha hecho que Google, Amazon, YouTube y Wikipedia lograran una posición de dominio en sus áreas. "Lo que van a ver en nosotros es un compromiso con la idea de ser una compañía basada en la tecnología. Tratamos de utilizar la mejor tecnología del mundo, que permite a los usuarios comunicarse con todos los controles de privacidad que quieran -creo que somos, por lejos, los líderes mundiales en ese campo- y de la manera más eficiente posible".

Sandberg descarta la idea de que Facebook vaya a perder usuarios por la aparición de un producto similar administrado sin fines de lucro, al estilo Wikipedia. "Wikipedia es muy barata por dos motivos. Primero, la tecnología no hace operaciones algorítmicas. Hacemos una búsqueda y nos da esa búsqueda. Segundo, es editada gratuitamente por el mundo. La tecnología de Facebook es muy cara y más similar a la de Google que a la de Wikipedia".
La ejecutiva explica las ambiciones de la red social con mayor cantidad de usuarios en Internet.


El modelo de negocios de la empresa es claro, explica Sandberg: la publicidad. Aunque está trabajando en otras fuentes de ingresos, como permitir transacciones por medio de las aplicaciones de terceros que hay en el sitio, la publicidad basta para aumentar los ingresos, sostiene. Y, para que funcionen, los avisos deben ser sutiles. Los usuarios no siempre lo han visto así: a muchos les disgustó un programa de publicidad llamado Beacon que compartía información sobre sus hábitos de compra con sus amigos. La empresa debió disculparse pero la polémica puso de manifiesto la persistente preocupación de los usuarios por la confidencialidad.

"Otros usuarios pueden pedir ser amigos nuestros el día entero y, si queremos, podemos rechazarlos, podemos hacer que nuestra información sea privada y ellos no puedan ver más que nuestro nombre y ubicación. De modo que, sí, otros preguntan por nosotros pero tenemos control total de nuestra información en Facebook".

TRADUCCIÓN: Elisa Carnelli