viernes, 28 de octubre de 2016

¿Cómo la innovación transforma empresas?

Parece mentira, pero a pesar de que todos prácticamente estamos de acuerdo que la innovación es buena para las empresas, pocos realmente se ponen de acuerdo en tres aspectos: ¿qué es una innovación?; ¿cómo es que la innovación se traduce en beneficios para la empresa?; y ¿cómo una empresa se vuelve innovadora?
En los siguientes párrafos se busca dar una explicación a las tres grandes interrogantes con algunos ejemplos, que si bien pueden o no ser ciertos, explican con simpleza el corazón de la investigación moderna. Además, se intenta desarrollar una metodología simple de valuación de la innovación.

¿Qué es exactamente la innovación? 
 Empecemos con dos ejemplos:
  • Una empresa en Estados Unidos (WEU), a través de la contratación de un equipo de cuatro físicos ganadores del premio Nobel, ha desarrollado una tecnología que permite que una maquina genere una reacción nuclear que a su vez produzca tanta energía que con una mínima cantidad es suficiente para alimentar a toda la empresa, y es además una tecnología completamente segura. Se estima que esta tecnología, patentada por supuesto, le reduzca costos energéticos a la empresa de hasta un 35%. Es un milagro físico, ya que hasta hace poco se creía imposible, de hecho, sólo está permitido su uso en los Estados Unidos por asuntos de seguridad nacional.
  • Una empresa mexicana (TMX) detecta que su competencia en Estados Unidos (WEU) está desarrollando una maquinaria patentada que le permitirá reducir costos de producción en un 35%. Esta empresa mexicana, sin acceso a la tecnología para desarrollar su propia máquina, decide trasladar su proceso de producción a China donde la mano de obra es tan barata que reduce sus costos totales, incluyendo el energético, en un 40%.

 Ahora viene la pregunta del millón: ¿Cuál de las empresas anteriores es más innovadora, WEU o TMX?
Si la respuesta del lector es WEU, entonces la respuesta está basada en la creencia de que la innovación debe de hacerse por el simple hecho de que debe hacerse, que la innovación está amarrada al avance tecnológico, y que la innovación para ser innovación debe ser algo que ni la empresa ni el mundo conocían antes. Si la respuesta es que la empresa más innovadora es TMX, entonces el lector está de acuerdo en que la innovación es una respuesta eficiente ante una necesidad latente, que no necesariamente la innovación y el avance tecnológico son sinónimos, y que una empresa está innovando algo, independientemente de si ya existía antes o no, si ese algo lo aplica por primera vez.

En el ejemplo, la empresa TMX está ahorrándose un 40% de sus costos al hacer algo completamente nuevo para la empresa, aunque el mundo ya lo conocía, mientras que la física avanzada solo ha logrado hacer que la empresa WEU reduzca sus costos en un 35%. En otras palabras, la empresa WEU estaría mejor si desecha su tecnología de producción energética nuclear y se va a China a producir. Este ejemplo no considera por ahora el beneficio de largo plazo de la tecnología, por ejemplo, cuando la tecnología pueda usarse fuera del territorio Estadounidense, entonces la empresa WEU podrá llevársela a China y ser todavía más competitivo que la empresa TMX. Este caso en particular se resuelve más adelante.
 Por ahora lo que es necesario entender es que la necesidad es la madre de todas las invenciones, y por tanto, las invenciones que resuelvan de mejor manera dicha necesidad son las más innovadoras. No es importante preguntar que es la innovación, sino para que se quiere una innovación.

¿En qué se beneficia una empresa al ser innovadora?
 Michael Porter, al hablar de ventaja competitiva, asegura que la única fuente confiable que asegure una ventaja competitiva en el largo plazo es la innovación. Esta aseveración ha sido tomada como una ley universal, sin embargo, tiene un problema. No existen innovaciones (con algunas excepciones) que por si solas produzcan una ventaja competitiva de largo plazo, ya que la necesidad de las empresas que no cuentan con dicha innovación las obliga a responder de cualquier manera para mantenerse competitivas. 
En el caso de WEU y TMX, WEU obtuvo una innovación que podía asegurarle una ventaja competitiva de largo plazo si y solo si las demás empresas no respondían, de hecho buscó tecnología patentable para protegerse, pero nunca consideró la posibilidad de productos y servicios sustitutos, lo que le permitió a TMX sustituir la maquinaria por mano de obra barata. La innovación es a final de cuentas la respuesta a como hacer algo mejor que el otro para que me dé un beneficio, es decir, como sustituyo lo que ya hay. El problema con productos sustitutos es que no siempre se ven.

En alguna ocasión, los astronautas de la NASA se quejaron de que al intentar escribir en el espacio con sus bolígrafos, estos no funcionaban ya que la tecnología del bolígrafo que todos usamos es dependiente de la gravedad, por lo tanto en ambientes de cero gravedad los bolígrafos no funcionan (intente escribir con su bolígrafo en una hoja colocada en el techo, arriba de usted). Por lo tanto, la NASA decidió desarrollar el bolígrafo cero gravedad a un costo de varios millones de dólares. Algunos años después, la NASA presento ante su contraparte en Rusia algunos de los resultados de las investigaciones más impresionantes, entre las que destacaba desde luego la súper pluma. Los rusos, al escuchar esta interesante tecnología, rechazaron adquirirla porque, decían, no era necesaria. La NASA sorprendida les pregunto que como entonces resolvían ellos el problema de la escritura en el espacio, a lo que los rusos respondieron que desde hace años habían decidido llevarse un lápiz en lugar de un bolígrafo.

Las empresas gozarán de ventaja competitiva sostenible en el largo plazo cuando realicen innovación continua, porque la innovación como tal es sustituible en el corto plazo. En el ejemplo de WEU y TMX, si Estados Unidos permite que la tecnología nuclear salga de su territorio, WEU podrá producir en China a un costo todavía menor que TMX, por lo que para que TMX se mantenga competitiva deberá buscar nuevas tecnologías, imitar las actuales, o simplemente buscar alternativas como irse a producir a África (el próximo territorio en convertirse en el maquilador mundial).
Este proceso de mejora continua, o de constante innovación, es lo que produce ventajas competitivas para las empresas y las naciones. El error de Porter es que no considera aspectos como clima, recursos naturales, mano de obra, y otros factores como fuentes de ventaja competitiva, ya que, dice, son imitables en el tiempo. La fuente del error es que la tecnología más avanzada del mundo es también imitable, y por tanto, es tan innovador el uso de dicha tecnología como su sustitución por otras "tecnologías" menos avanzadas, y que la innovación más avanzada es por cierto, una innovación que servirá en el corto plazo, al igual que serviría a una empresa mudarse en el corto plazo a una región más barata, con mejor clima, mano de obra más barata y/o calificada, etc.

Fuente: www.revistapyme.com