viernes, 10 de mayo de 2013

Café pendiente, la movida solidaria que llegó a los bares argentinos

 Entra a un bar. Toma un café. Paga por lo consumido y deja pago un “café pendiente”. Un rato más tarde, una persona en situación de calle pasa por el local y le pregunta al mozo: “¿Alguien dejó un café pendiente?”. El mozo le sirve el café ya pago.


El sistema, nacido en Nápoles en 2008, llegó a la Argentina a través de las redes sociales y quiere hacerse lugar entre el mercado de las cafeterías y bares y las ganas solidarias de los amantes del café. Ya está presente en España, Chile, Colombia y en México.

En la Argentina, ya se sumaron cinco bares en la Ciudad de Buenos Aires; en la provincia de Buenos Aires, seis; y en Córdoba, uno. También hay bares en Rosario que ofrecen el sistema de café pendiente.
CAFE FELIZ

“El proyecto tiene que ver con generar lazos de solidaridad, con una persona que entra a un bar adherido como solidario y puede dejar pago un café pendiente”, explicó, en diálogo con Apertura.com, Viviana Andrea Yawny, concejal socialista de Río Cuarto, y quien presentó un proyecto al Concejo Deliberante de esa localidad para darle visibilidad y fuerza desde el Estado.

El sistema en la ciudad cordobesa fue modificado. Los bares reúnen los cafés pendientes y después colocan un cartel en el que informan dónde y en qué horario se entregarán las bebidas. Iglesias, clubes de fútbol, sociedades de fomento… cualquier lugar sirve para que los necesitados concurran y se lleven una taza de café caliente.

Apertura.com estuvo en el bar La Perichola, en San Telmo. La Perichola está adherido al sistema hace una semana. En ese tiempo, seis clientes decidieron dejar pagos cafés. En un vasito de plástico, los comensales dejaron un dibujo de una taza y un corazón (logo de “café pendiente”) como constancia del pago a cuenta.

El problema es que las personas en situación de calle todavía no están al tanto de la movida, por lo que el tiempo deberá formar la costumbre de pasar por los bares que muestran el logo pegado en sus vidrios y preguntar si alguien dejó un café pendiente.

“El argentino de por sí es muy solidario. Pero muchas veces somos solidarios con una campaña o situación de emergencia. Acá queremos generar una habitualidad en la solidaridad, y con un pequeño gesto le da un desayuno a quien no lo tiene”, contó Yawny.

¿Qué café se puede dejar pago? El que uno consumió, uno más barato (o más caro), un desayuno que incluye medialunas, un café con leche y tostadas. No hay reglas que limiten la solidaridad de los habitúes de los cafés. Y menos si de ayudar se trata.
Fuente: www.apertura.com