sábado, 15 de septiembre de 2012

Los argentinos "cuoteros" buscan en la financiación y las promos el atajo para "sacarle ventaja" a la inflación

La suba de precios y la imposibilidad de ahorrar en dólares hacen que las personas busquen distintos caminos para mantener su poder adquisitivo. Aunque el consumo se desacelera, aún hay beneficios que permiten seguir "dándose un gustito". El panorama, en palabras de los expertos       

Conseguir dólares es para los argentinos una tarea cada vez más difícil. Y eso hace que a la hora de decidir qué hacer con el dinero, muchos se vean disuadidos de la idea de ahorrar.
Es que, en un entorno inflacionario en el cual el billete de $100 alcanza para comprar cada vez menos cosas, guardar los pesos no parece una buena idea.
Por eso, el gran dilema al que hoy se enfrenta la gente es cuál es la "mejor jugada" para no ver caer el valor de sueldo a medida que pasan los meses:
  • Algunos insisten con el dólar y, a pesar de reconocer el altísimo valor de la moneda en el mercado negro, se arriesgan a comprar el "blue".
  • Otros, apuestan por los plazos fijos para aprovechar los intereses que pagan los bancos, que suelen rondar entre el 10% y el 15%. Pero el gran problema en este caso es que, en la carrera de la inflación, esa tasa ha quedado absolutamente relegada.
  • Un tercer grupo, en cambio, prefiere invertir en refacciones o mejoras en sus propiedades, para aumentar así su valor en el mercado. De todos modos, la "pesificación forzada" del sector también pone un interrogante en lo que a mercado inmobiliario se refiere.
  • Y también están los que apuestan por el consumo, como manera de esquivar la desvalorización de su dinero.
A pesar de que cada consumidor toma el camino que considera mejor, un denominador común entre los argentinos aparece a la hora de las compras: la mayoría de ellos elige pagar en cuotas todo lo que le sea posible.
Ya sea en la búsqueda de renovar el placard, de llenar el changuito en el súper o de invertir en algún electrodoméstico, los compradores apuestan a aprovechar los planes de pago en todas las ocasiones, esperando que la inflación haga lo suyo y licúe el valor de la cuota.
Así lo informa un reciente estudio de TNS que asegura que, actualmente, 4 de cada 10 argentinos realizan algún tipo de compra con financiación en varios pagos.
De acuerdo con la investigación, este hábito creció con fuerza en el último tiempo.
"En relación con dos años atrás, vemos un aumento significativo de este hábito en los niveles socioeconómicos bajos, creciendo del 34% en el 2010 al 40% en 2012", señala el informe.
Consultado por este tema por iProfesional.com, Emiliano Schwartz, desde la consultora Tomadato, apunta que "el uso de esta forma de pago hoy es evidente. Cada vez son más los compradores que optan por la 'cuotificación'".

Los rubros más populares
Si bien este hábito se incrementó en el país, no se refleja en la misma medida en todos los ámbitos.
En ciertos rubros en particular, las cuotas son más requeridas que en otros. En este sentido, el estudio señala que:
• Los artículos del hogar son los bienes que más se pagan en cuotas (29%).
• Luego aparece la ropa (13%).
• En menor medida, se elige esta opción a la hora de comprar automóviles (5%), solicitar préstamos de vivienda (4%) y abonar viajes (3%).
 
El perfil de los más "cuoteros"
Pero más allá de los rubros en los que los argentinos prefieren elegir por esta opción de financiación, la investigación también permite conocer cuál es el perfil del "comprador cuotero".
Sobre este punto, el informe destaca que la búsqueda de planes de pago se incrementa principalmente en determinados segmentos de la población, tales como:
• Las mujeres (43% vs. 38% de los hombres).
• Las personas de entre 25 y 49 años (46%).
• Los sectores medios y bajos (43%y 40% respectivamente, versus 29% de la clase alta).
• Quienes habitan en el Interior del país (44% vs. 36% en el Gran Buenos Aires y 30% de los porteños).
 
El gran objetivo: "ganarle" a la inflación
La razón del crecimiento de esta tendencia se vincula principalmente con que las cuotas se han convertido en una herramienta clave en el intento de salvaguardar el dinero del aumento constante de los precios en el mercado.
Así lo describe Schwartz en diálogo con iProfesional.com: "El gran objetivo es ganarle a la inflación y que la plata se licúe lo menos posible, porque la última cuota que se paga termina siendo muy barata".
Y resume: "El tema de las cuotas crece al ritmo de la inflación".
Por eso, además de los electrodomésticos y la ropa, esta forma de pago se extiende a otras áreas como los viajes.
En este sentido, menciona el consultor, "también mucha gente usa la posibilidad de comprar los pasajes en cuotas".
Pero más allá de la inflación en sí misma, los expertos consultados por este medio consideran que otro de los motivos por los cuales creció la inclinación a abonar en varios pagos está vinculada con el "aprendizaje".
"El argentino entendió con el tiempo que apalancarse con las cuotas le conviene mucho más que pagar en efectivo", resume Schwartz.

Cuotas vs promociones: ¿qué valoran más los argentinos?
Si bien las cuotas se volvieron en el país una herramienta cada vez más valorada por los consumidores, existe también otro beneficio que los clientes tienen en cuenta y que valoran a la hora de realizar un acto de compra: los descuentos.
Es que la "pasión por las promociones" caló hondo en el país, al punto que se volvieron una costumbre en los compradores.
Pero, ¿cuál de estos dos beneficios es más requerido por los argentinos? La respuesta, según Schwartz, depende en gran medida del rubro.
A modo de ejemplo, puntualiza algunos casos:
• Para la compra de alimentos y artículos de consumo masivo, los clientes valoran más el descuento sobre el producto, los 3x2 o los 2x1.
• En cambio, a la hora de llevarse algo del rubro electro, indumentaria o bazar, prefieren las cuotas porque los montos de los artículos suelen ser más elevados.
 
Las promociones, un "arma" para retener clientes
En cuanto al lugar que ocupan los descuentos en la mentalidad del consumidor argentino, José Ignacio Amodei, director en Trade de la consultora CCR, explica a iProfesional.com que "las promociones hoy son un must".
Y argumenta que esto ocurre porque "la gente cree que cuando no compra con algún tipo de rebaja está pagando un sobreprecio".
De hecho, el experto advierte que esta es una de las razones por las cuales las grandes cadenas de supermercados -muchas veces, a su pesar- se ven obligadas a mantener los beneficios que brindan en conjunto con los bancos.
"El canal de supermercados hace muchos esfuerzos y ofrece descuentos. También los retailers realizan constantemente actividades promocionales para conquistar a los compradores", afirma.

Los locales de cercanía, un competidor fuerte para las cadenas
Pero las grandes cadenas no sólo no le "sueltan la mano" a la estrategia de descuentos porque los consumidores hayan adquirido el hábito. También se aferran a ella porque las promos les sirven para salir a competir con otros formatos más pequeños, que fueron ganando terreno en estos últimos años.
En este sentido, el director de CCR menciona: "Creció mucho el concepto de cercanía y fue ganando espacio. En el último tiempo, se impusieron los autoservicios. Sobre todo, los orientales".
De acuerdo con el estudio "La Argentina Bipolar" de la consultora, actualmente los negocios chinos son dueños de un 30% del mercado de consumo masivo, mientras que:
• Los hipermercados tienen un 12,7% del share.
• Los supermercados concentran el 27,2% del total.
 
 
Las razones del fortalecimiento de los locales de cercanía, de acuerdo con el experto, son principalmente dos:
• La rapidez en las compras.
• La percepción de que se gasta menos dinero (Lea más: nota "Marcas apuestan a los formatos chicos: ¿alivianan el bolsillo o es un mayor gasto?").
Pero además de los "mini súper", otro jugador se incorporó en el último tiempo a la pulseada por ganar espacio en las compras que habitualmente se llevan a cabo en los retailers: algunas cadenas de farmacias.
Es que, como indica Amodei, "creció mucho también el consumo masivo en estos negocios". Tanto es así que estos locales (en conjunto con las casas de limpieza) se llevan el 6% del mercado.

Las marcas propias de los súper, en ascenso
Además de la opción de las cuotas y el "amor" por las promociones, otro de los indicadores de que los argentinos comenzaron a cuidar más sus pesos y a regular un poco más sus gastos se advierte al analizar la evolución que tuvieron las marcas propias de los supermercados.
Como muestra el estudio realizado por CCR, éstas crecieron un 0,4% en 2012. En 2011, los productos que llevan el nombre de la cadena ocupaban un 10,2% del mercado y hoy alcanzan un 10,6% -el porcentaje máximo en los últimos cinco años-. (Lea más: Ante un panorama más frío de consumo, empiezan a "ganar terreno" las marcas propias de los súper).
Así se puede observar en el siguiente gráfico:


El consumo, desacelerado
Más allá del panorama antes descripto, existe un tercer factor que hace que las cuotas y promociones se vuelvan una herramienta fundamental en manos de las empresas para intentar retener a los consumidores: los niveles de consumo no son los del año pasado y, mucho menos, los del anterior.
En este sentido, el consultor de CCR indica a iProfesional.com que la situación actual es poco alentadora: "El segundo trimestre de este año presentó una involución en el consumo con respecto al primero de 2012 y al mismo período del año pasado". Y agrega que "se nota una clara desaceleración".
La razón, resume Schwartz, es evidente: "Hay más cuidado a la hora de comprar porque hoy impera en la Argentina un consumidor más analítico y racional".

Fuente: www.iprofesional.com