jueves, 3 de mayo de 2012

Tiempo de depiladoras y cafeteras- El lado oculto del consumo

La siguiente nota es un aporte de la alumna Magalí Garrote:

Uno impulsado por mujeres y el otro por hombres, son los dos rubros de electrodomésticos que más crecen

Las depiladoras definitivas y las máquinas de café en cápsulas se convirtieron en los electrodomésticos de moda entre los consumidores argentinos, que dejaron atrás productos más tradicionales, como las planchas y las afeitadoras.

En apenas unos meses, las depiladoras definitivas pasaron a controlar 13% de las ventas en unidades del mercado nacional de depiladoras, aunque su participación trepa casi el 40% en pesos, de la mano de tres marcas -Philips, Remington y la israelí No! No!- que en el mejor de los casos se empezaron a vender hace poco más de un año.

A la hora de explicar el crecimiento de las depiladoras definitivas en el mercado dicen que hay un cambio que trasciende el rubro de los electrodomésticos.
"Hay un cambio en la elección de los productos de la mujer. Ya no hay aspiracionales que apunten a un ama de casa de corte italiano que cocina y lava para los hijos y el marido. Hoy el aspiracional de la mujer está mucho más relacionado con ella misma y una imagen más similar a la de las chicas de Sex & the City que a la madre de la familia Benvenuto. Por esta razón, los elementos de cocina, las planchas y las aspiradoras pierden terreno frente a los productos de cuidado personal", sostiene Juan Ferlaino, director de la consultora especializada en tecnología GfK Retail and Technology

Del vino a las cápsulas

 

El correlato del crecimiento de las depiladoras definitivas en el rubro masculino corresponde a las máquinas de café en cápsulas. En la actualidad, el modelo de equipos impuesto por Nespresso ya representa el 18% del parque de máquinas contra el 82% que se reparten las cafeteras de filtro y las de expresso, con un promedio de ventas que superan las 4000 unidades mensuales durante todo el año, pero que trepan por encima de las 10.000 unidades en la temporada alta de regalos (junio, octubre y diciembre). En el mercado igualmente cuentan que el potencial de crecimiento sigue siendo enorme, en especial a partir de la aparición de modelos más económicos y accesibles que sirvieron para popularizar el consumo de las cápsulas. "En la Argentina, como también sucede en gran parte del mundo, con el café está pasando algo similar a la sofisticación que vivió en su momento el consumo del vino y en cierta medida con la cerveza. El público busca productos premium, selecciona sus propios blends y elige los granos, que en muchos casos se hacen traer desde afuera", explicó Ferlaino.

Popularización del consumo

 

La pionera en incursionar en este negocio fue Nespresso (controlada a nivel mundial por el grupo Nestlé), que puso un pie en el mercado doméstico hace cinco años, aunque a nivel internacional la marca trabaja este segmento desde hace más de 25 años. Su principal rival en este competitivo mercado es Senseo, de Philips, que ahora acaba de ser lanzada en el país asociada con la empresa marplatense de café Cabrales, mientras que a nivel local también compite con Moulinex Dolce Gusto (que también utiliza cápsulas de Nestlé). "Entre las tres controlan un 20% del mercado total, aunque su peso en la facturación del segmento es mucho mayor, ya que se trata de aparatos con un precio promedio muy superior a la media", explica Ferlaino.

Nuevos aspiracionales

 

En el caso de las cápsulas de café, los analistas destacan que en la Argentina -al igual que otros mercados- se trata de una categoría de consumo claramente aspiracional. "Su consumo se considera que otorga prestigio. Además, está relacionado con la actualización, con lo más novedoso y tecnológico, y en cierto punto remite a países con imaginario de avanzada de Europa o los mismos Estados Unidos", explican en la división Custom Research de la consultora GfK..

Fuente: http://www.lanacion.com/