jueves, 3 de noviembre de 2011

Consumo inteligente

La decisión sobre qué comprar afecta no sólo tu bolsillo, sino también nuestro planeta. Entonces, es hora de que nos transformemos en consumidoras responsables

Cada día de nuestra vida, desde que nacemos hasta que morimos, y sin importar nuestra edad, ocupación o poder adquisitivo, consumimos. La pregunta es: ¿lo hacemos inteligentemente?

Como consumidoras, tenemos un gran poder de transformación en la sociedad en que vivimos. Según un estudio publicado en The Women's Market Rules, de Connie Glaser, por cada dólar consumido en el mercado, las mujeres somos las responsables de la decisión de gastar 80 centavos. A través de nuestras compras, influimos directamente en la marcha de la economía, en el desarrollo social y en el cuidado de nuestro planeta. Por eso surge el consumo consciente, que promueve un comercio ético y transparente, la generación de trabajo digno, la protección del medioambiente y el desarrollo sustentable de nuestra sociedad.
Los tradicionales factores de "precio" y "calidad" ya no son suficientes para decidir entre un producto u otro, hoy está bueno ser conscientes del impacto positivo o negativo que genera nuestro consumo cotidiano en la sociedad y en nuestro hábitat.

Si bien somos libres de elegir lo que queremos consumir, para poder decidir entre la infinidad de opciones que te ofrece el mercado es indispensable que te informes.
Qué y cómo comprar
Las empresas, a través de la publicidad y del marketing, tratan de convencerte de que su producto no sólo va a satisfacer el objetivo para el que fue creado, sino que te compensará por otro lado, más sensorial y perceptivo: te hará feliz, te dará mayor seguridad, más estatus, poder, atracción, valores que nada tienen que ver con el producto. Ser más crítica ante la publicidad y la moda también te convertirá en una consumidora inteligente.
Te estarás preguntando: ¿por dónde empiezo?, ¿qué tengo que tener en cuenta?, ¿qué podemos chequear en un producto? Por lo pronto, comenzá a leer las etiquetas de los productos que te garanticen una producción sustentable, muchas de ellas incorporan sellos de calidad y certificaciones. Te damos algunos tips prácticos desarrollados por la ONG Eco Mujeres, que seguramente te ayudarán, de ahora en más, a comprar de manera responsable:

Tablas ambientales

Hoy en día, algunos proveedores de productos están incorporando trazabilidad en las etiquetas, lo que da cuenta de su historia desde la concepción de los insumos hasta el packaging.

Etiquetas eficientes

En el campo de los electrodomésticos, existen actualmente etiquetas que permiten saber si cumplen con la eficiencia energética. Por ejemplo, un electrodoméstico con etiqueta tipo A puede llegar a consumir un 55 por ciento menos que el mismo en una clase media.

Packaging reciclable

Buscá productos que tengan envoltorio de papel y en poca cantidad. Cuantos más insumos se utilicen en los envoltorios, más basura estamos generando. Si este envoltorio, además, está realizado con materiales de baja recuperación o reutilización, mayor será el impacto negativo sobre el entorno.

Certificaciones ambientales

Buscá productos que tengan certificación ambiental trazable, por ejemplo, en el caso de los productos que surgen de la explotación forestal. Algunos incorporan los sellos internacionales que indican que provienen de bosques certificados.
Productos orgánicos
Comprá aquellos productos agropecuarios cuya producción tenga la certificación de ser productos orgánicos, dado que esto significa una reducción en el uso de fertilizantes u otro elemento químico para su producción. ¿Todavía no visitaste la feria de tu barrio?

Productos con materiales reciclados

Actualmente, existen distintos artículos para el hogar o la empresa que se realizan con residuos, desde cerámicos hasta sillas. Informate antes de comprar si necesitás este tipo de productos.

Certificaciones de gestión ambiental

Es importante, como consumidoras, apoyar a aquellas empresas que buscan incorporar dentro de sus prácticas corporativas sistemas de gestión ambiental, dado que reflejan una preocupación por el ambiente. La certificación más conocida es la serie ISO 14000.

El consumo inteligente tiene más que ver con la conciencia que con nuestra capacidad intelectual. Se construye con las decisiones -grandes o pequeñas- que tomás al elegir un producto, un servicio, una idea o un valor, atendiendo a tus necesidades.
Cómo estamos como país

En la Argentina aún no tenemos una verdadera conciencia del consumo responsable. Sin embargo, las empresas multinacionales que operan en nuestro país -muchas de ellas, influidas por su casa matriz- están cada vez más comprometidas con la sociedad.
También existen algunas acciones por parte del Estado, por ejemplo, la ley de etiquetado de eficiencia energética y la certificación de la norma IRAM-ISO 26000:2010, una herramienta que comunicaría y reglamentaría la responsabilidad social en todo tipo de organizaciones.
Depende de nosotros que las políticas de consumo consciente se vuelvan una realidad. Entonces, exigir a los gobiernos, comunicar a nuestros pares y ser ejemplo para las generaciones futuras.

Fuente: www.lanacion.com