jueves, 8 de septiembre de 2011

Wikipedia, la utopía que se convirtió en enciclopedia

La siguiente nota es un aporte de la alumna Sabrina Riillo:

Wikipedia cumplió 10 años el 15 de enero.

Es el quinto sitio más visitado en Internet. Alrededor de 400 millones de personas la utilizan cada mes . Cuando uno quiere comprobar algo, lo busca en Google y luego, la mitad de las veces, elige el enlace de Wikipedia.

Lo extraordinario de esta enciclopedia gratuita, que contiene ya más de 17 millones de artículos en más de 270 lenguas, es que está redactada, editada y autorregulada, casi en su totalidad, por voluntarios no remunerados.

Todos los demás sitios web más visitados son negocios multimillonarios . Facebook, con sólo 100 millones más de usuarios, acaba de ser valorado en 50.000 millones de dólares.

Cuando se visita Google en Silicon Valley, se ve un vasto complejo de modernos edificios de oficinas, como la capital de una superpotencia. Queda alguna huella del tono alegre que caracterizaba a la empresa, como unas cuantas piezas de Lego en el hall, pero hay que firmar un acuerdo de confidencialidad antes de poder traspasar la puerta. El lenguaje de los directivos de Google oscila extrañamente entre el de un secretario general de la ONU y el de un vendedor de coches. Un momento hablamos de derechos humanos y en el siguiente “presentamos un nuevo producto”.

Wikipedia, por el contrario, está supervisada por una fundación sin ánimo de lucro . La Wikimedia Foundation ocupa una planta en un edificio de oficinas anónimo en el centro de San Francisco.

Hay que golpear fuerte en la puerta para poder entrar . Dentro, parece exactamente lo que es: una modesta ONG internacional.

Si el principal arquitecto de Wikipedia, Jimmy Wales, hubiera decidido comercializar la empresa, ahora podría valer miles de millones de dólares. Colocar todo bajo el paraguas de los fines no lucrativos fue, como me decía Wales en tono de broma, la cosa más estúpida y más inteligente que ha hecho en su vida. Más que cualquier otro gran sitio web en el mundo, Wikipedia sigue representando el idealismo utópico de los primeros tiempos heroicos de Internet.

Los wikipedianos, como les gusta denominarse, son hombres y mujeres que tienen una misión. Esa misión, que emprenden con audacia, se resume en esta frase casi lennonista (de John, claro, no de Vladimir) del hombre al que todos llaman Jimmy: “Imaginemos un mundo en el que cada persona del planeta pudiera tener libre acceso a la suma de todo el conocimiento humano”.

La sugerencia de que era posible lograr este objetivo utópico mediante una red mundial de voluntarios que trabajasen a cambio de nada, editando todo tipo de textos, y que las cosas que escribieran iban a estar de inmediato al alcance de todo el mundo, era, por supuesto, una idea totalmente descabellada. Y, sin embargo, ese ejército de chiflados ha recorrido un largo camino en sólo 10 años.

Wikipedia tiene errores importantes . La calidad de los artículos varía enormemente, tanto entre un tema y otro como entre una lengua y otra. Numerosos artículos sobre personajes son incompletos y sesgados. Depende mucho de que haya uno o dos wikipedianos verdaderamente expertos en ese tema y ese idioma concretos. Puede estar increíblemente bien en oscuros aspectos de la cultura popular y, en cambio, sorprendentemente mal en algunos temas de interés general. En las versiones que más años llevan (en inglés y alemán, por ejemplo), las comunidades de editores voluntarios, con el apoyo del pequeño equipo de la fundación, han conseguido que los textos sean mucho más fiables y verificables, sobre todo gracias a su insistencia en que se incluyan notas con enlaces directos a las fuentes.

De todas formas, en mi opinión, todavía hay que comprobar bien las cosas antes de citar cualquier información que se encuentre en Wikipedia . Un artículo sobre el tema en el New Yorker mencionaba una interesante distinción entre conocimiento útil y conocimiento fiable. Uno de los mayores retos de la enciclopedia es acortar esa diferencia.

Otro gran reto es llevar la aventura más allá del Occidente posilustrado . Un experto me ha dicho que casi el 80% de los aportes editoriales procede de los países de la OCDE. La fundación aspira a tener 680 millones de usuarios en 2015, y confía en que la mayor parte del crecimiento se produzca en India, Brasil y Oriente Medio.

Celebremos este invento norteamericano que, pese a todos sus defectos, trata de extender por el mundo idealismo no remunerado y conocimientos.

Fuente: www.clarin.com