sábado, 10 de septiembre de 2011

Bodegas argentinas quieren conquistar Asia

El alumno Mariano Menéndez nos acerca la siguiente nota:

Las exportaciones de vino en botella crecieron 32,8% hacia esa región, casi 3 veces más que hacia otros destinos; los precios son más atractivos

MENDOZA.- En medio de la crisis económica que golpea al Primer Mundo, las bodegas argentinas pusieron la mira en China y el resto de los mercados asiáticos. En los primeros siete meses del año, las exportaciones de vino embotellado al Lejano Oriente crecieron un 32,8%, lo que significa casi tres veces más que las ventas al resto del mundo, y lo que resulta más atractivo para las empresas locales es que los chinos parecen dispuestos a pagar un poco más por un vino mendocino o salteño.

De hecho, los valores de las exportaciones de las bodegas argentinas a Asia son más altos que los de los envíos a Europa, y en lo que va de 2011 registraron un alza del 15,7 por ciento frente al mismo período de 2010.

De acuerdo con las estadísticas de la consultora Caucasia Wine Thinking, entre enero y julio de este año las exportaciones argentinas al continente asiático superaron los 23,4 millones de dólares, frente a los US$ 9,7 millones que se vendían cinco años atrás.

En el caso puntual de China, Hong Kong y Taiwán -tres mercados que comparten muchas características- las ventas del vino local vienen creciendo a tasas superiores al 40 por ciento en términos interanuales.

En términos relativos, el consumo de vino en China es bajo y no llega a un litro anual por persona. Pero en volumen, ya representa el 86 por ciento de las ventas de vino de todo el continente asiático y el 10 por ciento del consumo mundial.

"Perfectamente el mercado se puede multiplicar por cinco, porque existe una generación más joven que está siendo educada en el consumo de vino", precisó Tommy Lam Chi Fan, presidente del Instituto del Vino de Asia-Hong Kong, que ayer se presentó a través de una teleconferencia en el VII Foro Internacional, organizado en Mendoza por la asociación Bodegas de Argentina.

Tarea difícil
Más allá del potencial que ofrece la región, la tarea que tienen por delante las bodegas argentinas que quieren conquistar China no parece fácil.

"China hoy está pensando más en exportar vinos que en importarlos y no existe una cultura de consumo generalizada. A lo que hay apuntar es a los segmentos más occidentalizados", señaló Milton Kuret, gerente de Operaciones de la bodega Nieto Senetiner, controlada por el grupo Perez Companc.

Hasta el momento, una de las bodegas que se mostraron más activas en los mercados del Lejano Oriente es Norton, cuyo accionista controlante, la familia Swarovski, ya incursiona en el negocio del vino en China, a través de una bodega propia instalada a 250 kilómetros de Pekín.

"Hoy, el mercado chino representa el 6 por ciento de nuestras exportaciones y estamos convencidos de que tenemos que estar presentes, aunque tampoco resulta tan sencillo. Hoy el principal consumidor de vinos en China es el extranjero expatriado, que tiene un nivel de ingresos muy alto, pero en cambio cuesta un poco más captar a la población china", sostuvo Luis Steindl, gerente de operaciones de Norton.

El segundo mercado para los vinos argentinos en el continente asiático es el japonés. En los primeros siete meses de 2011 las ventas locales superaron los US$ 6 millones, con un crecimiento del 21,1%. Y de a poco las marcas argentinas se empiezan a ganar un lugar frente a la competencia francesa o española.

"Hace diez años el consumo de vino en restaurantes y hoteles en Japón superaba ampliamente al hogareño, pero la tendencia se revirtió en el último tiempo. Este cambio se explica por la irrupción de las mujeres en el mercado", explicó Yumi Tanabe, presidenta de la escuela de vinos Tanabe Yumi Wine School, que funciona en las principales ciudades japonesas como Tokyo, Yokohama, Osaka y Kyoto.

Valores más altos
En todos los casos, uno de los atractivos que ofrece el mercado asiático es el precio. El valor FOB promedio de las exportaciones argentinas es de 34 dólares por caja de nueve litros -la medida que se toma como referencia en el comercio exterior del rubro-, pero en algunas plazas como Taiwán, Hong Kong y Singapur la cifra trepa por encima de los 40 dólares.

Tomando en cuenta este dato, el mercado asiático se torna más atractivo para las bodegas argentinas, cuyo mayor desvelo en la actualidad es la imposibilidad de trasladar a sus precios de exportación los mayores costos internos.

"Abrirse a un nuevo mercado es una de las pocas oportunidades que tienen las bodegas para ajustar los valores de exportación, porque una vez que entraste en una franja de precios cuesta muchísimo introducir una suba", señaló Ariel Núñez Porolli, director general de la bodega mendocina Viña Cobos..

Fuente: www.lanacion.com