sábado, 25 de septiembre de 2010

McDonald’s inaugura el primer local ecológico en la Argentina

Aporte realizado por David Hernán Quintela

Con ahorros de hasta 40% del agua y 14% en energía, esta es la primera construcción en la Argentina en solicitar la certificación internacional LEED, la cual garantiza edificaciones sustentable.

McDonald’s inaugura primer local ecológico de la Argentina en la ciudad de Pilar, Provincia de Buenos Aires. El mismo estará ubicado en la calle Las Magnolias 754,, Km 50 Panamericana. Su construcción demandó una inversión superior a la de un local convencional de la cadena del orden del 40%. Este nuevo espacio emplea a 150 jóvenes, cuenta con AutoMac, McCafé y Play Place. Su área total de construcción es de aproximadamente 650 metros cuadrados.

Como una experiencia novedosa en el país la empresa reunió en un único concepto las prácticas más eficientes del uso racional del agua y de la energía eléctrica ya adoptados en sus locales en todo el mundo. Esta iniciativa dio origen a una nueva categoría de locales ecológicos, que incorporan la filosofía de construcción ambientalmente responsable, basada en tecnologías que minimizan impactos durante la implantación y operación de las unidades.

Bautizados como “locales ecológicos”, las nuevas unidades utilizan experiencias y tecnologías integradas que minimizan el impacto en el medio ambiente. Construidos con las prácticas más avanzadas en el campo de la sustentabilidad ambiental, este nuevo local privilegia el empleo de energía limpia, fuentes de gran eficiencia energética, reutilización y consumo consciente de agua, además del uso de materiales naturales, renovables, reciclados y de producción regionalizada.

Las ventajas ambientales del “local ecológico” son significativas. Comparados con las unidades ya construidas en nuestro país, permiten una reducción en el consumo de energía y de agua potable.

Un local convencional consume 20% de la energía en iluminación. Es por eso que se ha invertido en el sistema LED, ya sea para el interior del local como para la cartelería exterior. Se han instalado también controles automáticos de iluminación que apagan artefactos en función del ingreso de luz natural al interior del edificio y permite el encendido / apagado de la iluminación exterior y cartelería en forma automática.

Se instalaron equipos de aire acondicionado y calefacción de alta eficiencia con economizadores que aseguran la entrada de aire exterior requerida, en función de las concentraciones de CO2 en el interior. Esto permite ahorrar energía y asegurar la buena calidad de aire en el edificio. Estos equipos además cuentan con refrigerante ecológico.

Además, parte de la energía consumida con un aerogenerador. El generador eólico ubicado en el exterior es un sistema que permite producir energía eléctrica utilizando el viento como única fuente de alimentación por medio de un molino montado a 30 m de altura (equivalente a un edificio de 10 pisos). Esta energía es transformada en electricidad para abastecer a la playa de estacionamiento del local. La energía excedente es acumulada en bancos de baterías para luego ser utilizada en aquellos días de poco viento en los que no se produce suficiente energía.

El local cuenta con mejores aislaciones en techos y paredes exteriores para lograr una menor pérdida térmica. Al estar mejor aislado se requiere menos energía para mantener la climatización interior. Por otro lado, en ventanas se instaló un film de 3M para el filtrado de energía solar, evitando excesos de temperatura en los sectores próximos a los vidrios exteriores.

El local cuenta con un alto porcentaje de materiales reciclados, en el revestimiento de pisos, y en el cielorraso.

El local se construyó en 50% reutilizando un local “modular”, proveniente de otra ubicación, que se transportó y adecuó al nuevo site, aprovechando completamente toda su estructura, techos, paredes, vidrios, solados y algunas instalaciones, en este nuevo edificio.

Toda la madera utilizada en la construcción del local es ecológica.

Para garantizar un ahorro mínimo de 20% de agua potable, se instaló un sistema colector de agua de lluvia y de aguas grises provenientes de lavamanos para ser, luego del filtrado, reutilizado en descarga de inodoros y limpieza de parking, usos que no requieren de agua potable.

Además se instalaron válvulas automáticas en lavamanos de baños y descarga de inodoros para asegurar el uso justo y necesario de agua potable.

Se utilizaron plantas autóctonas en la parquización del local.

La empresa constructora desarrolló y aplicó un plan de separación de residuos de obra para su posterior reciclado.

Se instalaron sensores de concentración de CO2, que en función de la ocupación del local, incorporan mayor cantidad de aire exterior.

Se diseñó la climatización para la comodidad de sus ocupantes y se puso en marcha un sistema de control de las variables que apunta a ello (temperatura, humedad y CO2).

Arcos Dorados, empresa que administra los restaurantes de la mayor red de los países de América latina ha llevado adelante estas iniciativas en la región. Brasil fue el primer país en tener una unidad de este tipo, seguido por Costa Rica. La Argentina es el tercer país en adoptar este criterio novedoso de construcción.