viernes, 17 de septiembre de 2010

Involuntaria promoción de la marca de bolígrafos BIC en el caso de los mineros chilenos

por Redacción Infobrand

JUEVES 16 DE SEPTIEMBRE DE 2010

Un curioso caso de 'advertainment involuntario' se produjo días atrás, en relación con la conmovedora historia de los mineros chilenos atrapados a 700 metros de profundidad en la mina San José, en la región de Atacama, en el norte de Chile.

Fue el 23 de agosto de 2010 cuando hicieron saber, por primera vez en 17 días, que se encontraban ilesos. Lo hicieron con un mensaje y una carta que lograron amarrar con elásticos en una barra metálica de una sonda que ese día llegó hasta donde se encuentran. Los técnicos han indicado que tardarán por lo menos casi tres meses más en rescatarlos. Mientras tanto, el vecino país diseña, ajusta y monitorea permanentemente un plan de resistencia para mantenerlos con vida y con el espíritu en alto.

"Estamos bien en el refugio los 33?, decía el mensaje, escrito con letras rojas de bolígrafo estampadas en un papel de cuaderno.

El aspecto curioso del caso, es el que, involuntariamente, ha visto vinculada a la compañía BIC, líder mundial en bolígrafos y otros artículos de consumo masivo.

La referencia al legendario bolígrafo BIC la hizo Silvia Segovia, hermana de uno de los mineros atrapados.

Víctor Segovia, el hermano de Silvia, es quien asumió el rol de registrar lo que sucede en ese espacio, casi sin luz, en donde la humedad y la alta temperatura hacen que se pierda la noción del tiempo.

Víctor está escribiendo el relato de la experiencia desde que colapsó la mina. Ni bien fue reestablecido el contacto con el exterior, pidió cuadernos y bolígrafos para describir la odisea.

Según comenta su familia, sobre los cuadernos no expresó preferencias. Pero en cuanto a los bolígrafos, el requerimiento fue muy claro: tenían que ser BIC. Silvia Segovia comentó. "Lo que están escribiendo abajo es para hacer un libro, que ellos tienen planificado. le mandamos un cuaderno y ahora le vamos a mandar un block con bolígrafos BIC porque son los que no sufren abajo".

A 700 metros de profundidad, sumergidos en la tierra, que falle un bolígrafo -casi una de las pocas formas de expresión con que cuentan-, sería sumamente decepcionante. De allí que su hermano expresó claramente el pedido.