miércoles, 19 de mayo de 2010

"Nuestra propuesta es innovadora. Trae algo nuevo, diferente, original y divertido"


Aurelia y Pablo Porolli nos dejan detalles de Regalos a la Carta, un nuevo producto en el mercado de los regalos.
Aurelia y Pablo creadores de Regalos a la Carta.

Lanzado el portal hace pocos meses, a través de sus Gift Box, unas cajitas de regalos con opciones de Belleza, Gastronomía y Deporte, para disfrutar en Buenos Aires, Regalos a la Carta tuvo que repasar el plan de negocios que tenía proyectado y consideran un alza importante en la cantidad de pedidos a recibir en 2010. Así para conocer esta nueva propuesta entrevistamos a sus creadores.

Aurelia Porolli: 26 años, francesa, egresada de HEC París, una de las más conocidas escuelas de negocios europeas. Vino a Argentina por primera vez en el 2005, en el marco de un intercambio con el MBA de la Universidad Torcuato di Tella. Se recibió en París en el 2006. Trabajó hasta principios de 2008 para Editis, el segundo grupo editorial francés, en el área de Nuevos Proyectos (preparación de business plans, estudios de mercado, adquisiciones). Volvió a Argentina a principios del 2008 para trabajar sobre este emprendimiento.

Pablo Porolli: 32 años, argentino, Licenciado en Letras de la U.B.A. y titular de un doble diploma de MBA de la Universidad Torcuato di Tella y HEC París. Trabajó durante varios años para una empresa de inversiones inmobiliarias. En Regalos a la Carta, se encarga principalmente de la parte de administración y finanzas.

¿Cómo describirían el producto?
Aurelia:Regalos a la Carta trajo a Argentina un obsequio muy popular en Francia: la Gift Box. Se trata de una hermosa cajita de regalo que permite obsequiar una salida, como por ejemplo una cena para dos personas en un restaurant de primera categoría. El homenajeado descubre, adentro de la cajita, un catálogo de opciones, es decir, una variedad distinta de propuestas, y una tarjeta de regalo: con esta tarjeta, puede disfrutar de la salida que haya elegido en el catálogo, sin tener que pagar nada.
Esta libertad de elección permite a cada agasajado encontrar una opción que corresponda a sus afinidades. ¡Es un regalo que no falla nunca!

¿Y cómo analizan el segmento de mercado al que llegan?
Pablo Porolli: Apuntamos a dos mercados distintos. Por un lado, está el gran público. Nuestro target es principalmente femenino y más bien joven. Es gente familiarizada con el comercio en internet y que disfruta de la posibilidad de hacer su pedido on-line, sin tener que perder tiempo en ir a un negocio. En Argentina, el comercio on-line está creciendo fuertemente.

Por otro lado, tenemos el mercado empresarial. Es muy importante, ya que representa más de la mitad de nuestra actividad. Las Gift Box se adaptan muy bien a regalos a clientes, son excelentes agradecimientos ejecutivos y funcionan como incentivos a empleados y reconocimiento a clientes. Para esta clientela corporativa, ofrecemos un servicio de personalización total del obsequio, que va hasta el desarrollo de una gama propia para la empresa.

¿Cómo se da el acercamiento con las firmas que ofrecen sus productos o servicios dentro de Regalos a la Carta?
Aurelia:Hemos incorporado proveedores de dos maneras diferentes. Por una parte, nosotros hemos hecho selecciones muy cuidadosas de los prestadores que queríamos contar en la oferta y los hemos contactado nosotros mismos. Por otra parte, cada vez más, hay proveedores que se acercan a Regalos a la Carta para proponer sus servicios. Somos siempre muy cuidadosos en los proveedores que aceptamos. Nos importa sobremanera los estándares de calidad con los que cuentan.

¿Tienen pensado ampliar los canales de distribución o es la web la única posibilidad dentro de vuestro modelo de negocios?
Aurelia Porolli:El crecimiento del comercio electrónico en el país nos hace confiar en la importancia de tener una presencia fuerte en la red. De todas maneras, queremos incorporar paulatinamente nuevos canales de distribución. Pero es fundamental evaluarlo cuidadosamente y encontrar las mejores propuestas.

¿Cómo están trabajando desde la comunicación, el posicionamiento de la marca dentro de la categoría?
Pablo:Estamos convencidos de que cuando uno ofrece un regalo está brindando mucho más que un mero objeto. Ofrece expectativas en momentos de alegría compartidos. Es por ello que nos interesa que nuestros productos expresen estas características más trascendentales e inefables. Nuestros productos son entonces elegantes, refinados. Quisimos que el packaging aludiera a un viejo alhajero, distinguido, exquisito. Nuestra marca representa la elegancia de un regalo singular. Quisimos dotarla del refinamiento que muchas veces se le adjudica a los objetos franceses. En eso nos inspiramos y hacia allá nos dirigimos.

¿Cuánto contribuye al éxito de éste posicionamiento que el producto sea innovador y original?
Pablo Porolli:La originalidad del producto es importante. Si uno observa bien el mercado del regalo, no se encuentra con demasiadas opciones. Es siempre más o menos lo mismo. Nuestra propuesta es innovadora. Trae algo nuevo, diferente, original y divertido. Por lo que se observó en Europa desde hace diez años, desde que aparecieron allá las Gift Box, esta originalidad es algo que el público busca y aprecia.

¿Hay una búsqueda por llegar al mercado corporativo para que las empresas utilicen Regalos a la Carta como regalo empresarial?
Aurelia:Absolutamente. Con las Gift Box, proponemos a las empresas una alternativa superadora de los regalos tradicionales como botellas de vino o lapiceras. Regalar una cena o un día de relax es una manera de asociarse a momentos placenteros en la vida de sus clientes o sus ejecutivos. Transmite un mensaje muy positivo: la preocupación por el bienestar de quienes están involucrados con la empresa. Además, Regalos a la Carta ofrece muchas posibilidades de personalización de sus obsequios y productos, lo que provee a la empresa la oportunidad de hacer llegar el mensaje deseado de la forma más adecuada. Y, por otro lado, los obsequios están listos para regalar en tan sólo 24 horas.

En el mismo sentido ¿Ven que los parámetros que se utilizan hoy por hoy en las empresas para elegir los obsequios van cambiando?
Pablo Porolli:Entendemos que hay una doble necesidad en las empresas. En primer lugar, un requerimiento de originalidad en los regalos. Especialmente en ciertos sectores, como el diseño, la comunicación y las compañías orientadas a la innovación tecnológica, buscan impactar a sus clientes y transmitirles el mensaje de que ellos están un paso más adelante en las tendencias. Nuestro producto es ideal para ello. Porque muestra innovación en el sistema, pero al mismo tiempo su aspecto lujoso, clásico y elegante le habla al cliente de una empresa asentada sobre bases sólidas y criterios coherentes.

En segundo lugar, las empresas necesitan soluciones, tercerizar el problema. Las empresas no hacen plata comprando regalos. Tienen que invertir su tiempo en las cuestiones productivas y los demás problemas tienen que delegarlos. Nosotros estamos allí para solucionarles este problema de manera sencilla y eficiente, es decir, creando valor para la empresa.

Y en todo caso ¿Qué uso ves que podría tener y qué todavía no es explotado?
Pablo Porolli:En el mercado corporativo, hay mucho para desarrollar. Creemos que Regalos a la Carta puede establecerse como un interlocutor único con las empresas. Para ello, tenemos que difundir nuestro modelo y explicar las ventajas. Estamos convencidos de que son muchas. Las empresas al conversar con un proveedor único se ahorran tiempos. Por el modelo propio de Regalos a la Carta, los precios son transparentes. Con lo cual, las compañías se estarían asegurando de pagar un precio justo. Se ahorran también de concebir los regalos. Simplemente con describirnos el perfil y el presupuesto, nosotros nos ocupamos del resto. Incluso de enviarlo. Hay mucho por desarrollar en el mercado empresarial y estamos confiados del valor agregado que nosotros podemos aportar.

Gracias y si hay algo que quieran agregar . . .
Aurelia:Las Gift Box de Regalos a la Carta son regalos divertidos, lúdicos. Demuestran mucha consideración, ya que en vez de obsequiar algo utilitario como una prenda, se regala un momento de disfrute. El que regala “obliga” al agasajado a cuidarse, a tomarse un momento para él, a salir a cenar con su pareja, a descubrir un deporte que siempre quiso hacer y nunca tuvo la oportunidad.