jueves, 3 de septiembre de 2009

Pizza Hut deja la Argentina: transfirió la gente y sus locales

Artículo enviado por Gaston Beade, Martes mañana, sede Olivos.
El artículo no es actual, pero aplica a ejemplos dados en la clase

# La licencia de Pizza Hut en la Argentina pertenecía al Exxel Como no daba ganancias decidió venderla
# Pero no encontró compradores para la marca
# Y transfirió la gente y los locales a la cadena Romanaccio


En el que sería el primer traspié en sus negocios, el Exxel Group se desprendió el último viernes de Pizza Hut. Como no encontró interesados en la licencia que pertenece a la Pepsi Cola, transfirió 17 de los 20 locales de Pizza Hut y a todos sus empleados, que suman 500 a Romanaccio, una cadena de restaurantes de capitales nacionales. Los tres locales que quedan se cerrarán.El Exxel no informó el precio de la operación, pero una fuente bancaria comentó que en este tipo de ventas, donde se transfiere el personal y locales que eran alquilados, generalmente no hay dinero de por medio.Con este pase, Pizza Hut desaparece de la Argentina en lo que marca una seguidilla de fracasos de las cadenas de pizzerías de EE.UU. que intentaron aterrizar en este mercado. Lo mismo le pasó a Dominos, que reina en su natal Nueva York y que aquí no logró captar siquiera a la clientela de San Isidro.A Pizza Hut tampoco le fue bien en Brasil. El año pasado se batió en retirada de los 30 locales que tenía en Río de Janeiro, y en éste bajó la persiana de los otros 20 que contabilizaba en San Pablo.Sus competidores lo atribuyen al gusto de la pizza, demasiado suave para el paladar latino. Pizza Hut apuntaba, además, a un segmento alto: su precio duplicaba al de otras cadenas.Juan Navarro, el presidente del Exxel, había comprado por un plazo de 10 años la licencia de Pizza Hut en el 95. La cadena había llegado antes a la Argentina de la mano de Roberto Mestre, cubano de nacimiento e hijo de Goar, célebre referente en la historia de la tevé. Mestre fue socio de Navarro en el emprendimiento hasta la semana pasada, cuando el Exxel adquirió su parte para acelerar el traspaso a Romanaccio.Fue un proceso que marchó en paralelo con la cancelación de las deudas de Pizza Hut en el sistema bancario que nadie quiso informar a cuánto ascendían.El Exxel, que maneja fondos de inversión estadounidenses, facturará 2.500 millones en 1998, lo que lo ubica entre los cinco primeros grupos económicos de la Argentina. En su listado figuran las empresas del grupo Yabrán, con el manejo de los free shops, depósitos aeroportuarios, servicios de rampa y Oca-Ocasa, el segundo correo privado. También, supermercados Norte, la tarjeta MasterCard, empresas de medicina prepaga, distribuidoras eléctricas, Blaisten y Nine, que venden materiales para la construcción, pan Fargo y alfajores Havanna. Y distintas marcas famosas de ropa.Hace ya un año y medio que Navarro había decidido vender Pizza Hut: No es lo mismo pasar una hora pensando en los supermercados Norte, que facturan 1.300 millones al año, que en Pizza Hut, que mueve 10 millones. Es un negocio que quedó chico para nosotros, repetía ante sus ejecutivos.Pero cerca de Mestre le reprochan que la pizzería era la empresa olvidada del grupo. Y que cuando se discutió una nueva inyección de capitales para multiplicar la cantidad de locales (20 locales en Buenos Aires no son nada) en el búnker de Navarro se hicieron los distraídos. Este es un negocio para el que se necesita tiempo. No hay que olvidarse que McDonalds tardó 10 años en la Argentina en dar ganancias. Lo que ocurre es que el Exxel, que es una compañía de inversión, está muy presionado por sus accionistas para obtener ganancias rápidas, señalaron.Romanaccio, que pertenece al ex Gillette Edgardo Restivo, combina la actividad de restaurantes con comidas básicas (pizas, carnes y ensaladas) con la de delivery, el reparto a domicilio.La dueña de Pizza Hut en el mundo es el grupo Tricon, llamado así por sus tres íconos, la pizzería, la cadena de comida mexicana Taco Bell y Kentucky Fried Chicken.Detrás de Tricon está la Pepsi Cola. Ellos vendrán a controlar especialmente que no quede ningún rasgo de Pizza Hut, ni en los carteles ni en la decoración de los locales, cuando ya estén manejados por Romanaccio.