sábado, 23 de junio de 2012

Los argentinos se ajustan el cinturón: empiezan a modificar sus hábitos y se apegan aún más a los descuentos

La clase media es cada vez más cuidadosa con los pesos que gasta. Las compras y las salidas comienzan a ser menos frecuentes. En cambio, los "rebusques" ganan espacio. ¿Cómo se plantea este escenario que complica la movilidad social?

Los descuentos y promociones ya son un "clásico" de los argentinos en todos los segmentos. En el shopping y el supermercado, aprovechar los beneficios que se otorgan con las diferentes tarjetas bancarias es moneda corriente para todas las clases sociales.

Un factor que ayuda a que este hábito se mantenga -y a que cobre cada vez mayor fuerza- tiene que ver con que actualmente ya no es motivo de vergüenza hacer "artilugios" para gastar un poco menos.
Este hecho es consecuencia de un cambio de concepción con respecto a las promociones y rebajas que tuvo lugar en los últimos años y que hizo que hoy se las considere parte de una "compra inteligente", en lugar de vincularlas con un gesto relacionado con escatimar el dinero.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esta actitud fue tomando otras características y los consumidores comenzaron a presionar cuando durante el año pasado algunas de las entidades que brindaban los descuentos tuvieron la intención de retirarse del esquema -y no pudieron hacerlo-.
Pero, además de  la "pasión por las rebajas", existen otros factores que afectan al comportamiento de los argentinos a la hora de comprar.

Es que hoy se suman al escenario otros asuntos que preocupan a los consumidores, como el cepo al dólar, que atentan contra el fuerte hábito de la clase media de mantener sus ahorros en esta moneda.
Y, si bien en un principio la dificultad de pensar en el largo plazo impulsaba a los compradores a gastar sus pesos en los negocios y centros comerciales, los especialistas coinciden en que hoy comienzan a tener una cierta sensación de incertidumbre respecto del panorama económico, que los lleva a ser mucho más cautos a la hora de comprar.

De la mano del "oportunismo", se imponen las cenas con descuentos, cupones y "menús fijos"
Los expertos consultados por este medio señalan que el "boom de consumo" que venía teniendo lugar en el país fue cediendo espacio frente a un tipo de compra más racional y cuidadosa.
En este sentido, Adrián Kittner desde E-Consultora indicó que actualmente en el país "hay una merma en el gasto en general" y uno de los principales indicadores de esta desaceleración es que "cayó el consumo en los shoppings".

Además, el experto señaló a este medio que una actitud similar se puede detectar en los argentinos a la hora de "llenar el changuito", ya que "la gente compra menos en el supermercado y, a la hora de hacerlo, lo piensa dos veces antes de llevarse un producto".
Otro de los "síntomas" de este cambio en la clase media, indicó el especialista, tiene que ver con que, con el paso del tiempo, las compras comenzaron a volverse más puntuales y espaciadas.
Además, Kittner destacó que los consumidores comenzaron a resignar ciertos productos "estrella" de las góndolas.

Sin embargo, al menos hasta el momento, los expertos aseguraron todavía no está teniendo lugar un pasaje de los argentinos a las segundas marcas.
Pero algo que sí ocurre es que las compras menos frecuentes y más "oferteras" también se corresponden, a su vez, con una actitud cada vez más racional en los gastos de esparcimiento.
De hecho, "las actividades vinculadas con el entretenimiento comienzan a disminuir su frecuencia", explicó el experto a iProfesional.com.

Es así que un claro signo de los cambios de hábitos de la clase media tiene que ver puntualmente con su comportamiento en relación con las salidas.
Y un caso ejemplar de ello ocurre, por ejemplo, cuando los argentinos deciden ir a comer afuera.
Es que, al igual que lo que ocurre con el shopping y el supermercado, los restaurantes también se volvieron parte de la costumbre del "día de descuento" y los consumidores comienzan a acomodar también esta actividad a los cupones y promociones que tienen en sus manos.
Esto también incide en el momento de elección el local al cual ir a cenar, ya que el hábito de salir al "restaurante favorito" poco a poco comienza a dejar su lugar al de asistir al "lugar con descuento".
Consultado por este tema por iProfesional.com, Guillermo Oliveto, Ceo de Consultora W, explicó que "hoy la gente elige el restaurante según la promoción".
Pero también a la hora de sentarse a comer, los argentinos parecen más cautelosos y refuerzan su espíritu "ofertero".
De hecho, el economista señaló que comienza a haber una predilección por el "menú fijo" de los locales gastronómicos, que si bien siempre existió, hoy se enfatiza más, porque esta opción suele ser más económica.

Los autos "ganan terreno" en un escenario de consumo más tibio
Un fenómeno que parece llamar la atención en un escenario en que las compras de los argentinos van perdiendo lugar frente a un panorama más frío en la economía es el aumento de la compra de autos.
De hecho, desde Mariano Lamothe, Economista Jefe de la consultora Abeceb explicó a este medio que "este segmento es la única excepción a la regla" de la caída generalizada en el consumo de los argentinos que tuvo lugar durante la primera mitad del año.
En este sentido, Oliveto advirtió que existe una razón por la cual la baja en el nivel de gasto en electro, shoppings y salidas no se corresponde con lo que ocurre en este sector.
Lo que ocurre es que, ante las dificultades para acceder a un inmueble, "el auto es el principal bien durable al que hoy la gente tiene acceso", explicó el experto a este medio.

La clase media y sus frenos para "escalar" en la pirámide
Además de los "ajustes" y "rebusques" cotidianos de la clase media argentina para habituarse a un panorama complejo, signado por un consumo desacelerado y complicaciones cada vez más fuertes para el ahorro, este segmento de la población también se enfrenta a otros obstáculos.
Uno de ellos es la dificultad para "trepar" en la pirámide social, situación que en los últimos años presentaba una leve mejora, pero que en 2012 muestra un panorama complicado.
En diálogo con iProfesional.com, Oliveto apuntó que "veníamos teniendo una alta movilidad social, pero con una economía que crece al 3% no se favorece este aspecto".
De hecho, inclusive, lo obstaculiza fuertemente, ya que "se estanca la movilidad social", describió el Ceo de W Consultora.
Para que la situación mejore, la solución provisoria, de acuerdo con Oliveto, es que -en pos de favorecer el ascenso de clase- "hay que incrementar el poder adquisitivo de la gente".

Clase media y dólar: las trabas al ahorro
Otro de los problemas que afecta a la clase media hoy, y que claramente incide en sus comportamientos a la hora de gastar su dinero está vinculado con las restricciones a la compra de dólares.
Si bien los controles existen desde hace meses, llegaron a un punto límite el viernes cuando se eliminó de la web de la AFIP la posibilidad de adquirir moneda extranjera para ahorrar.
La tradicional vinculación de los argentinos -y especialmente con la clase media- con la divisa estadounidense se ve, entonces, obstaculizada por una "pesificación" casi forzosa.
Consultado por este tema por iProfesional.com, Tomás Bulat indicó que la confianza de la clase media en el dólar - en comparación con el peso- es lógica y lo ilustró con un ejemplo muy concreto.
"Si hoy uno encuentra en el bolsillo de un pantalón un billete de u$s100 de hace tres años, se siente millonario y feliz", ejemplificó.
Y contrapuso otra situación: "En cambio, si uno halla en la misma situación un billete de $100 que está ahí desde 2009, tiene una sensación totalmente distinta porque hace tres años con ese mismo papel se podían comprar un montón de cosas y, en cambio, ahora no".
En el ejemplo citado por economista, una situación queda clara: que, como lo explicó con sus palabras, "el peso perdió valor".

Ese es el motivo por el cual la desconfianza de la moneda nacional tiene una clara explicación económica.
"Ese es el problema: que la gente no se quiere agarrar de algo que pierde valor", explicó y agregó que "como no se cuida el peso, los argentinos se preguntan ‘¿Por qué yo tengo que defender el valor de la moneda?'".
Además de una medida que apunta directamente a dificultar el ahorro en dólares de los argentinos, Bulat sostuvo que el cepo al dólar también tiene efectos negativos sobre el consumo -a pesar de que el Gobierno lo considera su estandarte-.
"Estas medidas restringen el consumo. Mucha gente lo que hace es asustarse. Entonces, compra dólares y se queda sin dinero para gastar", advirtió el experto.
Y concluyó que "eso es lo que está pasando. El consumo está cayendo".

Fuente: iprofesional.com