domingo, 27 de mayo de 2012

Redes sociales, un abanico de herramientas y grandes posibilidades para las empresas

La alumna Mariela Di Capua nos acerca la siguiente nota:

Las redes sociales son claves para las empresas debido a que actualmente es el medio más rápido por el que pueden dar a conocer sus productos. Pero también pueden servir a las empresas para otros propósitos internos.
Más allá de publicitarse en redes sociales como Facebook o twitter, las empresas están utilizando las redes sociales para crear equipos que resuelven los problemas de una manera más rápida, comparten mejor la información entre sus empleados y dan a conocer a sus clientes nuevos productos que aún no han salido al mercado para conocer su punto de vista. Las redes sociales poseen muchas más potencial y aplicaciones prácticas de lo que parece, y ya es hora de que las empresas empiecen a aprovecharse de ellas.

Desde el punto de vista de Marc Benioff, responsable de salesforce, en un nivel muy básico Facebook es la aplicación más popular que existe puesto que cerca de un billón de personas la conoce y sabe cómo utilizarla. Para Benioff gracias a este tipo de webs, acceder a la información se convierte en algo muchísimo más sencillo para todos.

Lo cierto es que ya son dos tercios de las grandes empresas las que utilizan las herramientas que ofrece la Web 2.0, como por ejemplo las redes sociales o los blogs. Un 50% de ellas utiliza desde 2008 las redes sociales internas de las empresas de acuerdo con los datos que ofrece McKinsey&Co. Cerca del 90% de los encuestados afirma que han logrado gracias a ellas beneficios en sus empresas aunque la mayoría afirma que han sido más bien modestos.

Un uso fuerte de las herramientas sociales está correlacionado estadísticamente con la rentabilidad para Michael Nui, responsable del McKinsey Global Institute. Pero parece que aún es pronto para hablar de todo esto puesto que tan sólo un 3% de los encuestados utilizan las herramientas que proporcionan las redes sociales para darlas más de tres usos: conseguir clientes, relacionarse con los empleados y coordinarse con los proveedores.

Es evidente que todo esto de las herramientas sociales es reciente y las empresas aún están ajustándose a las novedades. Está claro que Internet no siempre ha sido así, por ejemplo a finales de los años 90 empresas como Wal-Mart utilizaban Internet para agilizar los inventarios y llevar la cuenta de sus repuestos de una manera más rápida y organizada. Si la Web 1.0 automatizó procesos lentos y tediosos, la Web 2.0 habla de creatividad y diseño desde el punto de vista de Andrew McAfee, profesor en la Harvard Business School.

David Sacks, presidente de Yamer, afirma que lo que se preguntan ahora las empresas es qué ocurrirá en las redes sociales una vez que todo el mundo tenga cuenta de Facebook.

Así, una de las principales facilidades que podría ofrecer esta Web 2.0 a las empresas de forma interna es conectarse, es decir, relacionarse con otras sucursales de la misma empresa para solucionar problemas y resolver dudas de una forma muchísimo más rápida, incluso instantánea. Estas conexiones por las redes sociales obviamente no implican que se vayan a eliminar las demás, simplemente facilitarían la conexión para problemas más pequeños o dudas que tenga cualquier persona de la plantilla.

Escuchar a los clientes puede ser también una forma de crecer como empresa internamente. Como ejemplo está el caso de Dell, que puso en marcha una “tormenta de ideas” entre sus consumidores y que tuvo como resultado más de 17.000 ideas para mejorar sus productos o crear otros nuevos, de las que se adoptaron cerca de 500. En otra ocasión fue Dell la que dejó sus propias ideas ante los usuarios con la idea de conocer sus opiniones, sugerencias o recomendaciones al respecto. Al día siguiente los usuarios habían comentado 83 ideas con las que mejorar los productos.

A pesar de que parece que la Web 2.0 no ha sido tan productiva como su primera generación de finales de los años 90, lo cierto es que desde el punto de vista de economistas como Erik Brynjolfsson, se tarda un mínimo de cinco años en lograr que una nueva tecnología muestre todo el impacto que tiene en las empresas y en el caso de las redes sociales McAfee afirma que en la mayoría de las empresas tan sólo lleva entre dos y tres años.

Actualmente las empresas se están dedicando simplemente a realizar pequeños ajustes en sus procesos para intentar averiguar cómo lograr un mayor impacto y también cómo aprender a interpretar los desorganizados datos que ofrecen los usuarios sobre sí mismos en las distintas redes. Las redes sociales sí tienen el potencial necesario para ser tan importantes en las empresas como lo son ya la telefonía móvil y los ordenadores afirma Stacey Bishop, responsable de Scale Venture Partners.

Fuente: http://www.puromarketing.com/