lunes, 26 de septiembre de 2011

Google-Motorola: 4 preguntas incomodas

La siguiente nota nos la recomienda el alumno Matías Rodríguez:

Google compró Motorola Mobility en 12.500 millones de dólares, una operación cuyos alcances son hoy difíciles de estimar, aunque es previsible que impacte con fuerza en la evolución del sistema operativo Android. Es la adquisición más grande en la historia de Google, lejos de los 3.200 millones que pagó en 2008 por DoubleClick.

Más que por el tamaño, la compra impresiona por lo que representa Motorola para el negocio de las comunicaciones móviles. Digamos que no es precisamente una start-up, sino un emblema de la industria americana. Nada menos que una de las empresas fundacionales del ecosistema.

1. ¿Era imprescindible para Google?
Algunos analistas dicen que el objetivo principal es hacerse con las 17.000 patentes de Motorola, muchas de ellas históricas y otras con vistas a futuro, como lo relacionado con LTE. Esta visión, que destaca el aspecto defensivo, es la que se desprende del mismo texto con el que Larry Page dio a conocer la noticia. La idea sería blindarse contra los ataques de Apple, Microsoft, etc.. Pero no parece tan seguro que hace unos meses los inversores de Google supieran que defender Android iba a costar más de 12.000 millones. Y mucho menos que iba a ser el comienzo de una carrera que, indefectiblemente, los lleva a competir con sus socios de hardware.

2. ¿Por qué meterse en el baile del hardware?
Habría que agregar ¿y con su modelo de distribución asociado? No es algo en lo que a Google le haya ido bien. Es cierto que Motorola además de fabricar aparatos tiene ejercitada la relación con quienes los venden, básicamente los operadores móviles. Pero hay otro conflicto de distribución, que atañe a los otros canales de Android. ¿Cómo deberían sentirse con la noticia HTC, LG y Samsung, tres de los principales fabricantes de smartphones que apostaron fuerte a ese sistema operativo? Claro que como dice Henry Blodget, para esos tres fabricantes es demasiado tarde para cambiar de plataforma, y por eso deben sonreír para la foto. Del otro lado, Microsoft les está diciendo (con sorna) "vieron, les dije". De hecho las acciones de RIM y de Nokia reaccionaron a la alza.

3. ¿Es aceptar que Apple tenía razón?
El acontecimiento parece agudizar la tendencia de integración vertical entre hard y soft, un decantamiento hacia el modelo de Apple. En un sentido amplio, lo de Nokia y Microsoft también iría en ese sentido. Si Android tiene una debilidad, es la fragmentación, algo que en el mundo PC, Microsoft no sufrió. No es extraño escuchar la acusación desde el ala desarrolladora en el sentido de que lo único que mantiene unificado a Android es el loguito. Pero si para unificarlo hay que convertirse en fabricante, es precisamente el espíritu abierto de Android lo que queda desdibujado.

4. ¿Deberían estar felices los inversores de Google?
Parece difícil que Google pueda llevar a Motorola a lograr la magia de Apple, mucho menos desconociendo las asperezas de un negocio tan diferente, con margenes chicos. Los 19.000 empleados de Motorola pueden convertirse en un cajón lleno de piedras para una empresa liviana como Google, que en total solo contrata a 29.000 personas. Así, la opciones ahora parecen estar entre dos extremos: o mantener la mediocridad de Motorola y que la operación caiga en el sinsentido, o llevar a Motorola al estrellato y enemistarse con los fabricantes que hicieron de Android un éxito.

Fuente: http://www.infobrand.com.ar