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viernes, 13 de mayo de 2016

Estudio IMS: el 84% de los argentinos miran video digital

El video premium es el tipo de contenido que más se observa. El 68% de los argentinos mira TV paga y el 81% mira alguna forma de video on-demand.

IMS Internet Media Services (IMS) llevó a cabo su IMS IMMERSION Argentina, un evento enfocado en el desarrollo de ponencias sobre tendencias en marketing, planeación, video digital y casos de éxito vinculados a las representaciones exclusivas de IMS: Waze, Spotify, LinkedIn y EA Games.
Uno de los ejes del evento que reunió a más de 400 profesionales de la industria, fue la presentación del IMS Video in LatAm, realizado en alianza con comScore, con los resultados de Argentina y la región. El estudio proporciona una visión detallada sobre los espectadores y sus hábitos de consumo de video digital en América Latina, incluyendo el perfil de los espectadores, uso de dispositivos, tiempo consumido en los medios, tipo de contenido visto y actitud hacia la publicidad en video.
En Argentina, los resultados fueron los siguientes:
  • En Argentina hay 18,9 millones de usuarios de Internet en desktops y de ellos, el 83.9% miran video digital. El video premium es el tipo de contenido que más se observa.
  • El 68% de los argentinos mira TV paga, el 81% mira alguna forma de video on-demand y el 75% de la audiencia de video observa TV abierta.
  • 11 horas semanales son las que destinan los argentinos para ver video digital.
  • Los smartphones y las TVs conectadas son los dispositivos en los que más tiempo se pasa viendo video digital. En cada dispositivo, pasan 4.6 horas semanales. Sin embargo, el smartphone es el que alcanza al 70% de la audiencia en el país.
  • En toda América Latina, los Smartphones han superado en número a los demás dispositivos móviles. Las desktops son las principales computadoras utilizadas en Argentina. Las TVs conectadas están alcanzando la penetración de las TVs tradicionales.
  • Entre más corto es el contenido, más pequeña es la pantalla que usan para verlo. Se evidenció que la mitad del consumo de video digital es visto en compañía.
  • El contenido premium de entretenimiento es extremadamente relevante: las películas son el tipo de contenido más visto (78%), seguido de videos de música (72%) y las series (61%). Uno de cada cuatro argentinos ya ha visto transmisiones en vivo a través de Internet.
  • El 32% de los argentinos miran video digital fuera de sus hogares y el 11% lo hace durante el trayecto diario de casa al trabajo, del trabajo a casa.
  • Las redes sociales crecen rápidamente como fuentes de videos, sin embargo, los sitios de videos especializados son los preferidos: el 83% observa en sites especializados, el 71% en redes sociales y el 44% en apps en sus teléfonos móviles.
Seguido de la presentación del estudio de video digital, se contó con la ponencia sobre Data, alcance y eficiencia: la gran oportunidad de los marketers hoy”, a cargo de Maren Lau, CMO y Partner de IMS quien comentó que “Como parte de la estrategia digital, las campañas deberían incorporar cada vez más mensajes estratégicos, personalizados y relevantes para generar un mayor engagement y a partir de ello, lograr un ROI mucho más sustentable para la marca. Esto se evidencia claramente cuando se comparan los resultados de campañas en las que se emitieron mensajes genéricos a multitudes”.
A través de casos de éxito de campañas de marcas reconocidas en el país y la región, plataformas como LinkedIn, Waze, Spotify y EA Games demostraron que con formatos innovadores, se logran altos índices de engagement y la sostenibilidad de campañas con un performance superior. Todo lo anterior, fundamentado en entender que los usuarios y los canales que utilizan las marcas para impactar a su público objetivo están en constante cambio, esto provoca un desafío para las marcas para encontrar la forma adecuada para entablar una relación con su target sin ser invasivos y sostener una conversación fluida a través diferentes vehículos a lo largo de campañas estacionales o permanentes (always on).
Fuente: http://brandsmkt.com

jueves, 12 de mayo de 2016

Marcas cool, hipsters y nerds: tres enfoques del posicionamiento joven

Hace más de una década, Apple consolidó su negocio apostando a una estética y un tono cool, mientras la fabricante de computadoras Dell convirtió su estilo nerd en un éxito mundial. Hoy, los vehículos Hummer le hablan a los nerds y la marca Jeep se dirige a los hipsters. Qué oportunidades de negocios ofrecen las tres subculturas principales del universo joven.
         
EL “universo joven” representa la mayor fuente de negocios para marcas y empresas, y aunque lo habitual es dividirlo generacionalmente según edades, hay otra segmentación por una variable quizá más relevante a la hora de medir el vínculo de las marcas con el target, y es más estética y actitudinal. En ese mundo hay tres subculturas que definen preferencias y elecciones, y corresponden a estilos de vida: hay juventud con aspiracionales cool, hipster o nerd. Cada segmento sostiene un posicionamiento y crea enormes oportunidades de negocios. Un ejemplo: a principios de los años 2000, Apple construyó un imperio dirigiéndose a los consumidores cool y pautando los avisos de sus Mac en las secciones más trendy de la revista Rolling Stone. Simultáneamente, Dell edificó su negocio hablándole a nerds más preocupados por la memoria RAM que por la estética de sus equipos y publicaba sus avisos (llenos de datos técnicos) en la revista PC Users.  Dos estéticas que reflejaban distintos enfoques de negocios, y ambos exitosos.

¿Qué posicionamiento ofrece mayores posibilidades de ganancias? Seguramente el segmento cool, integrado por gente que adora la estética y paga muy bien por ella.


De la misma forma, hoy se puede ver que los vehículos Hummer apelan a los nerds, y que la marca Jeep le habla a los hipsters.  Un estudio del consultor alemán Rolf Wulfsberg señala que la estética y el tono de comunicación puede ser determinante para el éxito o el fracaso de una marca, incluso en niveles de decisiones “racionales” como en segmentos de marketing b-to-b. Según el consultor, el “estilo de época” actual resulta más receptivo al estilo hipster (moderno, vanguardista, con aspiraciones estéticas) que al nerd (sensato, austero y algo conservador).  Hay industrias en las que la estética hipster es casi garantía de éxito: son aquellas donde tiene peso preponderante el diseño, la tecnología de uso masivo, los viajes, o la categoría de bebidas. También en los servicios digitales, como las apps que son bajadas y utilizadas por millones de jóvenes: sin una estética y unos códigos de comunicación hipster, es casi imposible que lleguen al éxito masivo. Algunas categorías exigen un mix de estilos: en la alimentación, los consumidores quieren que su comida sea elaborada al estilo tradicional, aunque les gusta que el proceso de venta, recepción de pedidos y trato con el cliente sea “cool”. En sectores como los juegos interactivos, la exigencia es “absolute coolness”, lo cual incluye desde la estética en pantalla hasta los packagings. El estilo “hip” y cool de las compañías ofrecen una ventaja adicional: son las que salen ganando en la carrera por la contratación de gente joven y talentosa.
La tecnología muestra variantes según ramas de productos: mientras en el sector mobile una marca cool tiene una ventaja comparativa, en software o en sistemas de almacenamiento de información, la estética nerd es la que genera más confianza y aceptación.

Dónde está el negocio

Haciendo abstracción de cada categoría, ¿qué posicionamiento ofrece mayores posibilidades de ganancias? Seguramente el segmento cool, integrado por gente que adora la estética, paga muy bien por ella, y se siente orgullosa de estar en la cresta de la ola. Fue este segmento el que compró los primeros iPhones, los iPads originales y la mayoría de los gadgets tecnológicos de alto precio que salieron al mercado en los últimos tiempos. En cambio, los hipsters suelen verse a sí mismos como “contraculturales”, de manera que odian las marcas mainstream, compran su ropa en tiendas pequeñas, no pisan las cadenas de fast food ni de cafeterías, y consumen música y cine “indie”, muy alejados de las grandes productoras. Y los nerds son (además de “outsiders del consumo”) extremadamente prácticos: no pagan por lo que no usan, consumen austeramente, no compran muchas novedades ni se dejan llevar por los lanzamientos, y desconfían profundamente de la publicidad. Un posicionamiento cool es, probablemente, la mejor inversión en brand management que una marca puede realizar. Es también uno de los más difíciles de lograr: no es cool quien quiere sino quien puede, y esa categorización siempre la otorga el público.

La definición de lo cool


Lo cool es fácil de reconocer pero muy difícil de definir: tan compleja es esta idea que en 2014 la National Portrait Gallery del Smithsonian, uno de los museos más prestigiosos de Washington, dedicó una exposición de retratos al intento de aprehender este concepto. Madonna es «cool» y Lady Gaga no lo es tanto, por la misma razón que Marlon Brando es más «cool» que James Dean y ambos lo fueron más que George Clooney o Al Pacino. La exposición “American Cool” examinó un concepto que es tan extendido como difícil de delimitar y establece las características básicas que lo definen. Con ello aporta un esquema para saber cuánto de «cool» tiene una personalidad pública.
“Cool”, que según los viejos diccionarios equivale a «frío», debe su nuevo valor al legendario saxofonista de jazz Lester Young, que en la década de 1940 le dio un giro a la palabra. Ya en 1708 apareció escrita en Inglaterra con el significado de «calma», pero Young fue el primero en decir «I am cool». Con ello quería decir que se encontraba relajado en un determinado ambiente, con la situación bajo control. Young también fue el primero en actuar de noche en un escenario llevando gafas de sol. En ese contexto era como decir “no muestro mis emociones”, explicaron Joel Dinerstein, estudioso del jazz, y Frank Goodyear, experto en estudios americanos. Hoy una persona «cool» es alguien que en su contestación a muchas normas establecidas «siempre parece tener la situación bajo control, con un estilo personal». En síntesis: «rebeldes con éxito».
Fuente: www.http://brandsmkt.com